El centro de salud de Santa María de Benquerencia, en Toledo, vivió este viernes, después de las 20.00 horas, un episodio violento protagonizado por un menor que dañó un vehículo del Sescam y generó momentos de tensión entre los trabajadores y los pacientes.
Según CSIF, el joven se subió al techo y al capó del vehículo utilizado para las visitas domiciliarias, mientras gritaba junto a su madre y golpeaba varios contenedores. Los profesionales cerraron entonces la puerta del centro y avisaron a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El centro de salud pidió presencia policial
Cuando llegaron los agentes, el personal reabrió las instalaciones y atendió al menor por heridas en la mano y el rostro, causadas por los golpes contra el vehículo y el mobiliario urbano. La tensión continuó después en el interior, ya que el joven, acompañado por sus padres, siguió gritando y dando patadas a las puertas.
El sindicato sostiene que el incidente afectó tanto a los trabajadores como a los pacientes que permanecían en el centro. «Atender a pacientes en situaciones de tensión o emergencia nunca puede significar asumir riesgos para la propia integridad física», señala CSIF.
CSIF reclama seguridad permanente
La organización sindical también denuncia que el vigilante no estaba en ese momento en las instalaciones porque se encontraba cerrando el centro de Buenavista. Por ello, reclama que haya seguridad constante en un centro que, según CSIF, acumula un largo historial de situaciones violentas.
El sindicato pide reforzar los dispositivos de seguridad en los centros sanitarios, especialmente durante los turnos de tarde y noche, cuando la dotación de personal puede ser más reducida y los profesionales quedan más expuestos.