Rory McIlroy ha defendido que el golf masculino está más cerca de recuperar la normalidad tras la pugna entre LIV Golf y el DP World Tour. El golfista norirlandés hizo estas declaraciones este miércoles en Abu Dabi, antes de disputar un torneo del circuito europeo.
McIlroy respaldó las palabras de Guy Kinnings, director ejecutivo del DP World Tour, quien había señalado que uno de los objetivos de LIV era «destruir» el circuito europeo. El jugador aseguró que la llegada de ese proyecto alteró el equilibrio del deporte y lo convirtió «en una carrera armamentística».
El futuro de LIV Golf queda abierto
LIV Golf prepara un nuevo intento de relanzamiento con financiación de BC Partners Capital. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí dejó de respaldar el circuito después de invertir 5.000 millones de dólares en cuatro años.
La organización se ha acogido al Capítulo 11 de la ley de quiebras y ha rescindido los contratos de todos sus jugadores actuales. Entre ellos figuran los españoles Jon Rahm y Sergio García. La intención sería que pudieran regresar con nuevas condiciones para el proyecto LIV 2.0 previsto para 2027, aunque la mayoría ya ha advertido de que no piensa volver.
McIlroy reclama un modelo sostenible
El ganador de seis ‘majors’ considera que la disputa creó «una falsa economía» dentro del golf profesional masculino. A su juicio, el deporte afronta ahora una especie de reinicio que debería permitir sostener los circuitos durante las próximas décadas.
El norirlandés también valoró la creación de la International Series en el Asian Tour, aunque criticó que ese circuito quedara después sin el respaldo esperado. Según McIlroy, el Asian Tour terminó asociándose de nuevo con el PGA Tour y el European Tour.
La saga de LIV Golf, añadió, quedará como «una época muy extraña». El jugador sostiene que las decisiones empresariales deben garantizar la continuidad de las competiciones y no responder únicamente a una visión a corto plazo.