El accidente ferroviario en Urda ha dejado, por el momento, 68 fallecidos. Un portavoz de la Guardia Civil, Ramón Cuenvas, ha relatado ante los medios cómo se organizaron las primeras tareas de atención y rescate.
Entre quienes ayudaron inicialmente había personal sanitario que viajaba en uno de los trenes. Según explicó Cuenvas, su intervención permitió formar equipos improvisados y atender a las personas afectadas en el lugar del siniestro.
Las primeras patrullas llegaron desde Toledo y Los Yébenes
Dos patrullas de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Toledo fueron los primeros efectivos de la Guardia Civil en llegar. También acudió una patrulla del Seprona procedente de Los Yébenes.
El portavoz describió el lugar como «un escenario catastrófico con unas dimensiones enormes». La primera actuación consistió en alertar al resto de los cuerpos de emergencia para organizar el despliegue y poner en marcha el rescate y la evacuación.
Más de 200 efectivos en el dispositivo
La prioridad, según explicó, fue localizar y auxiliar a las personas atrapadas para trasladarlas cuanto antes a centros sanitarios. «Gracias a ellos se han montado equipos improvisados y se han podido salvar vidas de muchas personas ‘in situ’», declaró en referencia al personal sanitario presente en los trenes.
Después se incorporaron al operativo más de 200 efectivos de la Guardia Civil. Una de sus primeras funciones fue despejar las vías de acceso al lugar del accidente y solicitar que también se facilitaran los caminos hacia los centros hospitalarios.