El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha reclamado al Consejo Superior de Deportes (CSD) que revise sus declaraciones sobre el Real Madrid después de conocer que el organismo podría estudiar una actuación de oficio. El dirigente difundió su reacción este viernes en la red social X.
Tebas vinculó la posible intervención con sus críticas a los métodos de comunicación del club y rechazó que sus palabras supusieran una comparación ideológica con la Alemania nazi o con la afición madridista.
Javier Tebas y el CSD, ante el cruce con el Real Madrid
La controversia se produjo tras un intercambio público entre el presidente de LaLiga y el conjunto blanco. El Real Madrid exigió la «dimisión inmediata» de Tebas, mientras este lamentó que el club quisiera «destruir la competición nacional».
El origen del enfrentamiento está en unas declaraciones en las que Tebas relacionó determinadas actuaciones del Real Madrid y de sus medios con técnicas de propaganda atribuidas a Joseph Goebbels. En un nuevo mensaje, el presidente de LaLiga reprodujo sus palabras para defender que había limitado expresamente el alcance de la comparación.
«La comparación es con esas técnicas de propaganda, no con una ideología ni, por supuesto, con la afición madridista», escribió Javier Tebas.
El dirigente sostuvo que su intervención fue una crítica a unos métodos de comunicación y acusó a quienes la difundieron de eliminar la aclaración que acompañaba a la comparación. «Lo que no se puede hacer es eliminar esa aclaración y atribuirme una equiparación ideológica que expresamente excluí», añadió.
La libertad de expresión, en el centro de la disputa
Para defender su posición, Tebas recordó unas declaraciones de Florentino Pérez durante la rueda de prensa del 12 de mayo de 2026, cuando, según su mensaje, afirmó que podía haber ganado 14 Ligas pero que las demás se las habían «robado». También aludió a sus palabras sobre el caso Negreira y a la información publicada por AS el 21 de septiembre sobre una propuesta de archivo del expediente federativo.
Tebas planteó si existe un criterio distinto para valorar unas manifestaciones y otras. «La libertad de expresión no puede depender del apellido de quien habla», concluyó en su publicación.