La directora general de Medio Natural y Diversidad de Castilla-La Mancha, Susana Jara, ha pedido este lunes en Bruselas que se mantengan los fondos de cohesión destinados a la gestión forestal y al desarrollo de las zonas rurales. Su intervención se ha producido en uno de los primeros debates de la Semana de las Regiones, que concluye el martes.
Jara ha participado en una mesa con representantes de Umbria, Carintia, Bocas del Ródano y Turingia. El encuentro, dedicado a la innovación territorial y la cohesión, ha servido para exponer experiencias regionales y defender la financiación europea como una inversión estable, no solo como apoyo temporal.
Fondos de cohesión para activar el sector forestal
La responsable autonómica ha vinculado estas ayudas a la llegada de empresas a los territorios más despoblados y ha reclamado apoyo para la biomasa forestal como alternativa a los combustibles fósiles. Según ha explicado, la superficie forestal representa el 48% de Castilla-La Mancha, pero el sector todavía no tiene el peso que, a su juicio, le corresponde.
Entre las dificultades citadas figuran la falta de población y de profesionales especializados, junto con la baja rentabilidad de las explotaciones privadas. Jara ha señalado que dos tercios de la superficie forestal están en manos particulares y que sus propietarios no pueden asumir la gestión si esta no resulta rentable. También ha advertido de los efectos del cambio climático sobre los montes y del riesgo de incendios.
UFIL, el ejemplo de Cuenca
Castilla-La Mancha ha presentado como referencia el Urban Forest Innovation Lab (UFIL), una iniciativa de bioeconomía y gestión forestal que funciona en Cuenca desde 2018 con ayudas del Feder. El proyecto ha permitido crear 45 empresas y generar empleo para más de 150 personas vinculadas al monte o a la madera.
Jara ha defendido que los fondos Feader, canalizados mediante el Plan Estratégico de la PAC, y los del Feder deben seguir financiando parte de los costes de gestión. También ha pedido impulsar la creación de empresas forestales y ha alertado del avance del «negacionismo y extremismo» climático.