El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha asegurado que las mediciones realizadas en el Laboratorio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de Toledo no muestran niveles de contaminación superiores al rango admitido. Fernández Sanz ha trasladado un mensaje de «tranquilidad» durante la rueda de prensa de presentación de la campaña de vacunación frente a la gripe.
La situación llevó a los trabajadores a avisar a la Inspección de Trabajo el viernes pasado. Según la explicación del consejero, los inspectores acudieron al centro y concluyeron que no existía riesgo para la salud ni motivos para paralizar la actividad del laboratorio.
Las mediciones del laboratorio de Toledo continúan
Sanidad sostiene que ha acumulado más de mil horas de mediciones del rango de datos. Tres empresas participan en los controles y, de acuerdo con Fernández Sanz, ninguna ha comunicado valores por encima del límite aceptado.
Una cuarta empresa realiza ahora una auditoría. El informe todavía está pendiente, aunque el análisis preliminar de los conductos mediante cámaras señala que están completamente sellados y que no se han observado fugas en los circuitos.
La Inspección de Trabajo mantiene abierta la decisión
El consejero ha indicado que no hay trabajadores de baja. También ha apuntado que los síntomas referidos por algunas personas podrían estar relacionados con la situación del laboratorio o con otras enfermedades infecciosas.
Fernández Sanz ha garantizado que continuarán las mediciones y que la Consejería actuará si la Inspección de Trabajo o las empresas encargadas de los controles determinan que debe adoptarse alguna medida. Ha recordado que el laboratorio ya se cerró anteriormente por indicación inspectora y ha añadido: «Si hubiese que cerrar, cerraríamos», según sus palabras.