La exposición La Transición, inaugurada en Toledo, ha reunido al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, con los expolíticos Alfonso Guerra y Rodolfo Martín Villa. Los tres han coincidido en señalar la dificultad de la política actual para alcanzar acuerdos como los que permitieron aprobar la Constitución.
García-Page ha defendido que la forma de hacer política durante aquel periodo ofrecía una actitud y un método aplicables a la situación presente. A su juicio, los representantes actuales no logran pactar ni siquiera cuestiones de «pequeña monta».
García-Page reivindica el acuerdo político
El presidente autonómico ha citado a Felipe González, Santiago Carrillo y Manuel Fraga como ejemplos de dirigentes que estuvieron a la altura del momento histórico. También ha sostenido que la sociedad debe mirar la Transición «con orgullo», según sus palabras durante la inauguración.
Al referirse al 50 aniversario de la Constitución española, García-Page ha invitado a Guerra y Martín Villa a participar en su celebración. Ha lamentado que hoy resulte «imposible imaginar» un aniversario semejante sin que el debate se centre en los problemas y en quién respalda o no la Carta Magna.
El presidente castellanomanchego ha admitido que el texto constitucional puede modificarse, aunque ha defendido su contribución a la estabilidad del país. También ha diferenciado entre las corrientes profundas de España y «el ruido ambiental» de la política.
Guerra y Martín Villa recuerdan el consenso constitucional
Alfonso Guerra ha rememorado el entendimiento entre personas con posiciones muy distintas que participaron en la redacción constitucional. El texto salió adelante con solo seis votos en contra de 350 diputados, una cifra que ha contrapuesto a la situación actual. Guerra ha puesto en duda que el PSOE respaldara hoy la Constitución, al ser, según ha señalado, el único partido de entonces que permanece en el Parlamento.
El exdirigente socialista ha descrito como tranquilo el diálogo entre el PSOE y la UCD durante la elaboración del texto. También ha recordado la noche en la que se modificaron 25 artículos y el golpe de Estado del 23 de febrero, cuando, según sus palabras, el Gobierno y el Parlamento fueron secuestrados.
Martín Villa ha resumido su crítica a la política actual al afirmar que se prefiere «jugar a ser nietos de una Guerra Civil que todos perdimos». Ambos han recordado que, pese a sus diferencias, llegaron a construir una amistad.
Durante la conversación también se ha abordado el papel de Juan Carlos I. Guerra ha defendido que su posición resultó determinante para impedir la continuidad del franquismo, mientras García-Page ha destacado su capacidad para hablar con Santiago Carrillo y actuar con la audacia que exigía aquel momento.