El festival Sabor Toledo ha terminado su primera edición en el Parque de La Vega de Toledo con más de 60.000 visitantes durante las cuatro jornadas celebradas desde el jueves hasta este domingo. La propuesta reunió gastronomía, producto local, cultura, tradiciones y música.
La afluencia se mantuvo durante todo el festival y llenó los distintos espacios de una cita que buscaba mostrar la riqueza gastronómica de la provincia y acercar sus municipios al público. Productores, cocineros, hosteleros y empresas presentaron productos y elaboraciones vinculados a las distintas comarcas toledanas.
Sabor Toledo conecta el producto con los pueblos
El contacto directo con quienes producen y elaboran los alimentos permitió conocer el origen de cada propuesta y el trabajo que existe detrás. Para los profesionales de municipios con menor población, el encuentro sirvió para difundir su actividad, ampliar sus opciones de comercialización y establecer contactos con otros agentes del sector.
Las degustaciones y los showcookings fueron algunos de los principales reclamos. Estas demostraciones culinarias agotaron las plazas disponibles y reunieron a más de 1.500 asistentes, con la participación de cocineros y establecimientos de la provincia.
La programación también incluyó bandas de música, representaciones teatrales, personajes históricos, tradiciones de distintos municipios, conciertos, tardeos, podcasts y actividades dirigidas a diferentes públicos. La organización planteó la gastronomía como una vía para acercarse también a la cultura, la historia y la identidad de los pueblos toledanos.
Un encuentro para toda la provincia
La Vega funcionó como punto de reunión para vecinos de distintos municipios, con una iniciativa de la Diputación orientada a facilitar sus desplazamientos gratuitos hasta Toledo. La participación infantil tuvo un espacio propio con «Pequeños Sabores de Toledo», que reunió a más de 2.000 escolares de 5º y 6º de Primaria durante los dos primeros días.
El festival generó también un espacio de intercambio entre productores y empresas de las comarcas, con nuevas oportunidades de colaboración. En el proyecto participaron FEDETO, la Diputación de Toledo, profesionales de la hostelería, cocineros y otros representantes del sector.