El Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado una inversión de 2,8 millones de euros para garantizar durante los próximos cuatro años los reactivos de la prueba del talón, el cribado neonatal que se realiza para detectar enfermedades congénitas en los recién nacidos.
La portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, ha defendido el valor preventivo de este programa porque permite identificar algunas patologías antes de que aparezcan sus primeros síntomas y facilita el inicio temprano del tratamiento.
La prueba del talón detecta ya 35 enfermedades
Padilla ha explicado que el programa ha ampliado notablemente su alcance. En 2015 permitía localizar diez enfermedades, mientras que ahora incluye 35 patologías, una cifra superior a las 21 contempladas en la cartera básica nacional.
La Junta quiere seguir extendiendo ese listado hasta llegar a 40 enfermedades. «Nuestro objetivo es llegar a las 40 enfermedades, porque cada nueva patología que incorporamos supone una oportunidad más de detectarla a tiempo y actuar antes de que pueda provocar daños», ha señalado la portavoz.
Detección precoz de atrofia muscular espinal y fibrosis quística
Entre los casos que pueden descubrirse mediante este cribado figura la atrofia muscular espinal. Según ha indicado el Gobierno regional, localizarla antes de los primeros síntomas permite que los bebés accedan de forma temprana a tratamientos capaces de modificar la evolución de la enfermedad.
El programa también identifica casos de fibrosis quística desde el nacimiento. Ese diagnóstico permite adelantar la terapia, mantener un seguimiento especializado y atender desde las primeras etapas cuestiones relacionadas con la nutrición o las posibles complicaciones respiratorias.
«Ganar tiempo puede cambiar una vida», ha resumido Padilla, quien ha añadido que la detección temprana mejora las perspectivas de salud de los niños y reduce el sufrimiento de sus familias.