La vacunación avícola obligatoria se extenderá a las granjas orientadas a la producción o la reproducción. Las explotaciones destinadas al autoconsumo quedarán excluidas.
El acuerdo se ha adoptado junto al sector como respuesta preventiva a la evolución epidemiológica registrada durante los últimos meses en comunidades autónomas vecinas. La medida busca reducir el riesgo de entrada y propagación de la enfermedad en la región.