Las elecciones FIFA 2027, previstas para marzo, afrontan por ahora la ausencia de un aspirante capaz de plantar cara al actual presidente, Gianni Infantino. Hans-Joachim Watzke, vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), no identifica ningún rival de peso después de que Aleksander Ceferin confirmara que no competirá.
El dirigente alemán cree que la búsqueda de una alternativa deberá coordinarse con las distintas confederaciones. Watzke trasladó su posición en una entrevista concedida a las cadenas Sky y RTL.
Las elecciones FIFA 2027, sin un candidato claro
La renuncia del presidente de la UEFA ha dejado, a juicio de Watzke, un panorama abierto pero sin un nombre que reúna apoyos suficientes. «Tenemos que hablar con las demás confederaciones y ver quién tiene más posibilidades», señaló durante la conversación.
El vicepresidente de la federación alemana admitió que no puede presentar a ningún aspirante como una garantía de éxito. «Ese es un éxito seguro», explicó al referirse al perfil de candidato que, por el momento, no aparece en la carrera por la presidencia de la FIFA.
Watzke sí situó a Ceferin como su opción preferida, aunque aceptó la decisión personal del dirigente esloveno. También evocó la figura de Franz Beckenbauer como un hipotético candidato con respaldo generalizado: «Alguien como Aleksander Ceferin habría sido el candidato ideal para mí, pero él dijo que sus planes personales son otros, y hay que respetar eso», afirmó.
Las críticas a Infantino por los derechos del Mundial
La falta de una oposición definida coincide con las críticas recibidas por Infantino tras conocerse sus planes para vender a inversores privados los derechos del Mundial por miles de millones. La propuesta provocó protestas relevantes y llegó a generar una amenaza de boicot por parte de la UEFA.
Ante esa reacción, el presidente de la FIFA retiró la iniciativa. Watzke cuestionó tanto la necesidad de recurrir a capital privado como el modo en que se planteó la operación.
«El Mundial es una mina de oro. No hace falta ningún inversor, se autofinancia con creces», sostuvo el directivo. A su juicio, una decisión de ese alcance no debería quedar en manos de una sola persona ni negociarse «a puerta cerrada con solo dos o tres personas».