La subida salarial UGT vuelve a situarse en el centro del debate laboral en Castilla-La Mancha. Isabel Carrascosa, secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT en la región, ha reclamado que la negociación del VI AENC avance para proteger el poder adquisitivo de las personas trabajadoras tras conocerse que el volumen de hipotecas firmadas aumentó un 23,4%.
La propuesta del sindicato pasa por pactar una mejora salarial del 4% anual entre 2026 y 2028. UGT sostiene que esta evolución permitiría aliviar la presión que soportan las familias cuando destinan una parte elevada de sus ingresos a la compra de una vivienda.
La subida salarial UGT busca contener el peso de la vivienda
Carrascosa ha vinculado la reclamación sindical con los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares de 2025. Según los datos citados por UGT, la vivienda concentra de media el 33% del presupuesto familiar, mientras que el gasto medio de los hogares castellanomanchegos alcanzó los 31.551 euros durante ese año.
La cifra supone casi 2.000 euros más que la registrada en 2024. Para la responsable sindical, la evolución muestra la dificultad de las familias para afrontar el coste residencial con los salarios actuales.
UGT alerta del encarecimiento de los precios residenciales
La responsable de UGT Castilla-La Mancha ha reclamado medidas frente a la presión sobre un bien que considera imprescindible para desarrollar una vida digna. “Nos encontramos con un grave problema social, necesitamos urgentemente medidas contundentes para poner coto a la especulación en torno a un bien imprescindible para poder desarrollar una vida en condiciones dignas”, ha declarado Carrascosa.
La sindicalista también ha advertido de que el precio de la vivienda aumentó un 12,9% durante el primer trimestre del año, de acuerdo con el INE, y ha señalado que encadena seis trimestres consecutivos con incrementos de doble dígito.
El sindicato reclama reforzar la negociación colectiva
UGT defiende que el incremento salarial debe prestar una atención especial a los sectores con mayor precariedad. Carrascosa ha descrito la situación como un problema económico, social y de derechos, al considerar que la vivienda constituye un derecho humano.
“La realidad es que, con los salarios actuales, las personas trabajadoras están siendo expulsadas del mercado de la vivienda. Esto no es solo una cuestión económica o social, sino de derechos, porque la vivienda es un derecho humano. Para ello, necesitamos una apuesta decidida por impulsar la negociación colectiva para mejorar salarios, especialmente en los sectores más precarizados”, ha declarado la secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha.