La tenista checa Marketa Vondrousova ha recurrido ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) la sanción de cuatro años que recibió el 22 de junio de 2026 por no someterse a un control antidopaje. La suspensión se mantendrá hasta el 21 de junio de 2030.
La sanción impuesta a Marketa Vondrousova
El caso se originó el 3 de diciembre de 2025, cuando la jugadora no entregó una muestra durante un intento de control fuera de competición realizado en su domicilio. La resolución le impide participar en actividades vinculadas a los principales organismos del tenis mientras siga vigente el castigo.
Vondrousova no podrá jugar ni entrenar. Tampoco tendrá permitido acudir a eventos organizados o autorizados por la Federación Internacional de Tenis (ITF), la WTA, la ATP, los torneos de Grand Slam o cualquier federación nacional.
El relato de la tenista sobre el control
Antes de conocer la sanción, la deportista de 27 años explicó su situación a través de Instagram. Según trasladó entonces, el episodio se produjo después de varios meses de desgaste físico y mental, hasta alcanzar «un punto de ruptura», en sus propias palabras.
La jugadora también describió el momento en el que un agente antidopaje se presentó en su vivienda a las 20.15 horas para exigirle una prueba inmediata. Vondrousova dijo haberse sentido «asustada» y calificó aquella intervención como una «grave intromisión» en su privacidad.
Un palmarés afectado por la suspensión
La checa ganó Wimbledon en 2023 y alcanzó la final de Roland Garros en 2019. Su recurso ante el TAS llega después de que la sanción fijara una prohibición que afecta tanto a la competición como a los entrenamientos y a la asistencia a citas oficiales.
El castigo está relacionado con la falta de entrega de la muestra solicitada en aquel control domiciliario y fuera de competición. La tenista busca ahora que el Tribunal de Arbitraje Deportivo revise la suspensión de cuatro años.