La selección española femenina de voleibol sufrió este martes su segunda derrota en el Campeonato de Europa 2026 al caer por 3-0 frente a Países Bajos, en Bakú (Azerbaiyán). El resultado deja al equipo español pendiente de sus dos últimos encuentros del Grupo C para intentar alcanzar los octavos de final.
Países Bajos impone su ritmo desde el primer set
El conjunto neerlandés, que continúa invicto y figura entre los equipos favoritos de su grupo, empezó el partido con una ventaja corta. España aguantó el pulso inicial, pero el marcador se abrió con el 9-5, lo que llevó a Pascual Saurín a pedir su primer tiempo muerto.
La distancia creció hasta el 14-7. La selección española intentó recortar diferencias, aunque Países Bajos mantuvo el mando y cerró el primer parcial por 25-13.
El segundo set siguió un guion parecido. Las neerlandesas se adelantaron con rapidez y alcanzaron una renta de ocho puntos, 13-5. Lola Hernández frenó la racha con un ataque que colocó el 13-6, pero España no logró cambiar la dinámica. El rival llegó al tramo final con 20-9 y resolvió la manga por 25-11.
La selección española femenina de voleibol aún depende de sus próximos partidos
España reaccionó en el inicio del tercer parcial y consiguió igualar el marcador a cinco. La respuesta no duró demasiado: Países Bajos recuperó el control y amplió su ventaja hasta el 14-8 después de un nuevo saque directo.
El equipo español trató de mantenerse cerca, pero no encontró la remontada. El tercer set terminó 25-16 y confirmó el triunfo neerlandés sin ceder ninguna manga.
Portugal, siguiente obstáculo en la lucha por los octavos
La derrota no elimina las opciones de España en la competición. El calendario ofrece ahora un encuentro de máxima relevancia ante Portugal, que se disputará este miércoles y tendrá en juego buena parte de las posibilidades españolas de pasar a octavos.
La selección cerrará después la fase de grupos el viernes frente a Rumanía. Antes deberá afrontar el duelo contra Portugal, tras una jornada en la que Países Bajos volvió a demostrar su condición de equipo invicto.