La La Vuelta 26 comenzará este sábado en el Principado de Mónaco y concluirá el 13 de septiembre en la Alhambra de Granada. La carrera afrontará un trazado de 3.283,7 kilómetros por cuatro países, con más de 58.000 metros de desnivel positivo y diez jornadas finales íntegramente andaluzas.
El recorrido combina dos contrarrelojes individuales, siete etapas de montaña, cuatro de media montaña y ocho días llanos u ondulados. La organización plantea una edición especialmente exigente pese a que no atravesará la cordillera Cantábrica ni buena parte del Pirineo.
La Vuelta 26 estrena salida en Mónaco
El Casino de Mónaco será el escenario de la presentación en carretera, con una crono de nueve kilómetros por las calles del Principado. El itinerario pasará por lugares como la curva Loews, el túnel de Louis II y La Piscine, antes de terminar en el Boulevard Albert I, habitual llegada del Gran Premio de Fórmula 1.
Mónaco se convertirá también en el primer territorio que haya acogido el inicio oficial de las tres grandes vueltas: Giro, Tour y Vuelta. Después, el pelotón cruzará Francia, con finales previstos en Manosque y Font Romeu, antes de entrar en Andorra.
El Principado concentrará en solo 104 kilómetros los ascensos al Port d’Envalira, Beixalis, Coll d’Ordino y el Alto de la Comella. La etapa será íntegramente andorrana, con salida y llegada dentro de su territorio.
Montaña, caminos de tierra y finales inéditos
Fernando Escartín, director técnico de la carrera, la ha definido como «una de las ediciones más difíciles de la historia». El trazado recuperará llegadas en alto como Valdelinares, Aitana, Calar Alto y La Pandera, además de Peñas Blancas.
Entre las novedades figuran un tramo de 3,5 kilómetros de camino de tierra hacia El Bartolo, en Castellón, y el Collado del Alguacil. Esta última subida cerrará la vigésima etapa tras un recorrido por Sierra Nevada con doble paso por el Alto de Hazallanas; sus rampas alcanzarán el 20 por ciento.
La carrera sumará 15 salidas y siete metas inéditas. Entre ellas aparecen Roquetes, Xeraco, Elche de la Sierra y el propio Collado del Alguacil, mientras que Mónaco, Manosque y Font Romeu se incorporan como nuevos escenarios destacados.
Una crono decisiva y un cierre distinto
Los especialistas contra el reloj tendrán una oportunidad relevante en los 32,5 kilómetros prácticamente llanos que unirán El Puerto de Santa María con Jerez de la Frontera. Los velocistas dispondrán de cuatro o cinco opciones claras, aunque algunas jornadas también favorecerán a corredores explosivos.
La resolución cambiará de escenario por primera vez desde 1986, cuando el desenlace quedó vinculado a Madrid o Santiago. Granada será la octava ciudad en coronar al vencedor absoluto y acogerá un circuito urbano de cuatro vueltas, con una subida final de alrededor de un kilómetro hasta la Alhambra.