Héroes Anónimos, el programa de Castilla-La Mancha Media conducido por el periodista Julián Cano, cumple diez años en antena con más de 2.500 testimonios y más de 250 capítulos. El formato ha recorrido la región para contar experiencias de personas, asociaciones y entidades vinculadas a la solidaridad y la superación.
El espacio comenzó sus emisiones en 2016 y se ha mantenido desde entonces en la programación de la televisión autonómica. Su trayectoria suma 61 premios periodísticos y televisivos, entre ellos un Premio Iris de la Academia de Televisión y el Premio Nacional ONCE ‘Solidarios 2016’.
De las historias deportivas a los relatos sociales
La idea del programa nació durante la trayectoria de Cano en el ente público, al que se incorporó en 2001 como presentador de informativos y coordinador de Deportes. En 2015 tomó forma el proyecto, que arrancó centrado en deportistas con experiencias personales de superación.
El equipo decidió ampliar el enfoque después de la primera temporada. Desde entonces, el programa ha abordado asuntos sociales y de actualidad a través de protagonistas de perfiles muy distintos.
Entre los testimonios que el periodista conserva en la memoria está el de Sergio, un joven de Cuenca con autismo y ceguera que viajó en tándem hasta África junto a su hermano para reencontrarse con una profesora de su infancia. En una gala, respondió a la pregunta sobre su estado con una frase breve: “Soy feliz”, según recuerda Cano.
Testimonios sobre discapacidad, enfermedad y cuidados
Otro de los protagonistas recordados es Ricardo Pedraza, quien perdió la visión tras varios accidentes relacionados con un glaucoma y acabó vinculándose al deporte de alta competición. Cano también cita al alcalde de La Roda, Juan Ramón Amores, que hizo público su diagnóstico de ELA a través del programa.
“Es uno de los héroes que siempre tendré en mi memoria”, señala el presentador al repasar la evolución de Amores y su capacidad para seguir afrontando la enfermedad en el día a día.
La historia de Basilisa, una paciente de cáncer atendida con cuidados paliativos en su domicilio de El Casar (Guadalajara), también marcó al equipo. Su testimonio sobre la muerte llevó al programa a enviarle una copia del episodio antes de su emisión, después de que su hija avisara de que podía fallecer ese mismo fin de semana.
Reconocimientos y nuevos contenidos
Entre los trabajos premiados figura el dedicado a la Fundación Kirira, entidad de Tomelloso que trabaja contra la mutilación genital femenina en África y entre niñas de ese continente residentes en Castilla-La Mancha. Afibrovi, Acepain, Asmicrip, el Gobierno regional, la Diputación de Guadalajara y Aidiscam también han reconocido la labor del formato.
Cano defiende un tratamiento normalizado de las personas entrevistadas para evitar el paternalismo. La vigésimo segunda temporada ya está en preparación e incluirá episodios sobre la cultura tradicional de Guadalajara y las adicciones, según el avance ofrecido por el periodista.