El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, ha expresado su desacuerdo con la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) tras la reciente licitación para la redacción del proyecto de 13 viviendas en la Avenida de Santa Bárbara, que se ofrecerán a precio tasado.
Críticas a la política de vivienda municipal
Fernández ha señalado que la política de vivienda del municipio debería garantizar el derecho al acceso a una vivienda digna, en lugar de implementar «soluciones pensadas para unos pocos o para empresas que especulan con la vivienda», según ha indicado Izquierda Unida en un comunicado. En este sentido, el concejal ha recordado que esta decisión es «exclusiva del Gobierno local y de la gerencia de la EMV», quienes, a su juicio, han optado por dejar de ser una solución al problema habitacional para convertirse en parte del entramado inmobiliario de la ciudad.
El papel de la EMV como promotor privado
El portavoz de IU ha subrayado que, con esta promoción en Santa Bárbara, la EMV se ha comportado «como un promotor privado más» que no facilita el acceso a este derecho constitucional. Según Fernández, la rehabilitación del solar para construir las 13 viviendas «no beneficiará a la gran mayoría de los vecinos que no podrán asumir el precio al que probablemente salgan al mercado.»
Precios y financiación de las viviendas
Fernández ha rechazado la decisión de establecer un precio tasado para las viviendas, aclarando que, en la legislación regional y en el caso de Toledo, esto se traduce en un precio máximo de 2.311 euros por metro cuadrado. Este costo, ha argumentado, representa el doble del salario medio de una persona joven en la ciudad, lo que dificulta que Toledo se considere un lugar accesible para quienes buscan establecer un proyecto de vida con vivienda propia.
Además, ha advertido que la inversión pública destinada a esta promoción proviene de un préstamo bancario de 2,3 millones de euros que el Gobierno municipal y la gerencia de la EMV han decidido adquirir. Según sus cálculos, una vivienda de 71 metros cuadrados, que incluye dos habitaciones, una de 7 metros cuadrados y una cocina de otros 7, podría tener un valor de 164.000 euros, a lo que habría que sumar el costo del garaje y el trastero. Esto resultaría en un precio de mercado, a pesar de haber sido construida con ayuda pública.
Normativa regional y calidad de las viviendas
Finalmente, el concejal de IU ha señalado que las viviendas de esta promoción se encuentran al límite de la normativa regional en términos de calidad y diseño para las viviendas de protección pública. Por ejemplo, la normativa establece un mínimo de 40 metros cuadrados para las viviendas de una habitación y 7 metros cuadrados para las cocinas de las viviendas de hasta dos dormitorios. En este caso, las viviendas más pequeñas de la promoción contarán con 42 metros cuadrados.
