El presidente del Partido Popular en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha lanzado críticas contundentes este lunes hacia el presidente regional, Emiliano García-Page. En una rueda de prensa, Núñez le acusó de haber pasado once años haciendo «anuncios y planes que, o no han llegado o han llegado con retrasos y de manera incompleta», lo que resulta en que los problemas que la región afrontaba en 2015 «siguen estando ahí».
Un análisis de once años de gobierno socialista
Durante su intervención, Núñez estuvo acompañado por el Grupo Parlamentario Popular y realizó un análisis de la gestión del gobierno socialista. Según sus declaraciones, la Comunidad Autónoma continúa enfrentándose a «importantes déficits económicos, sociales y territoriales», y en muchos aspectos, la situación es incluso peor que cuando García-Page asumió el mandato.
Críticas a la relación con el Gobierno central
El líder del PP en la región subrayó que, en los últimos ocho años, bajo el gobierno nacional de Pedro Sánchez, García-Page ha optado por «forjarse una idea del socialista bueno» que se opone a las decisiones del Gobierno central, pero que, a su vez, apoya a este cuando es necesario gracias a los votos de los socialistas de Castilla-La Mancha.
Núñez afirmó que «las prioridades de Page siempre han sido, y por este orden, primero su interés personal, el de Emiliano García-Page; segundo, la supervivencia de su partido, el PSOE, y, por último, con muy poca o ninguna importancia, lo que le da a los castellanomanchegos».
La falta de soluciones a problemas persistentes
El dirigente popular lamentó que «un gobierno no puede convertir el anuncio en su forma de gestión», advirtiendo que es grave «incumplir la palabra dada» y «mentir a los ciudadanos en política». Según él, los problemas que ya existían en 2015 siguen sin resolverse, y cada vez que el presidente menciona que va a hacer lo mismo en sus discursos institucionales, es porque no ha cumplido con sus promesas.
Una política centrada en el interés general
Paco Núñez defendió un enfoque diferente en la política, basado en «una gestión eficaz» que priorice el interés general por encima del electoral. Destacó la importancia de adoptar medidas que beneficien a la región a largo plazo, no solo aquellas que generen réditos electorales inmediatos. En su opinión, esta visión requiere una dedicación exclusiva que, según él, García-Page no está demostrando tener.
Promesas incumplidas del Gobierno regional
En su evaluación de los once años de García-Page, Núñez resaltó la situación económica de Castilla-La Mancha, donde la renta per cápita sigue siendo inferior a la media nacional y europea. También lamentó que la región lidera indicadores negativos, como la pobreza, y ocupa posiciones destacadas en desempleo juvenil y femenino, a pesar de las promesas del Ejecutivo regional sobre planes de choque y apoyo al emprendimiento.
Falta de avances en políticas sociales e infraestructuras
El presidente del PP también denunció incumplimientos en áreas como políticas sociales, dependencia, educación y sanidad. Recordó que miles de personas han fallecido esperando el reconocimiento de la dependencia, y acusó al Gobierno regional de no cumplir compromisos como la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, la implementación de la enfermería escolar y la carrera profesional sanitaria.
En cuanto a las infraestructuras, Núñez afirmó que «en once años de Gobierno socialista se han puesto en marcha cero kilómetros de autovía». También criticó la falta de avances en materia de vivienda, con promesas de vivienda social que aún no se han materializado, mientras que la tasa de emancipación juvenil sigue siendo una de las más bajas.
Incumplimiento del Pacto Regional por el Agua
Finalmente, Núñez recordó que Emiliano García-Page firmó el Pacto Regional por el Agua con varias entidades, pero que «no ha cumplido ni una sola coma» de dicho acuerdo. Además, mencionó el incumplimiento de numerosos anuncios en áreas como igualdad, despoblación, deporte, turismo y desarrollo territorial, destacando que los siete planes especiales anunciados para zonas afectadas por la despoblación «han recibido cero euros de inversión».
