La tenista rusa Mirra Andreeva está aún asimilando la increíble experiencia de haber conquistado su primer ‘Grand Slam’. Este sábado, se impuso a la polaca Maja Chwalinska con un contundente 6-3, 6-2 en la final de Roland Garros. En una rueda de prensa posterior al encuentro, Andreeva compartió sus sentimientos y cómo ha aprendido a ser una «guerrera» en la pista, gracias a los consejos de su psicóloga y el apoyo de su entrenadora, la española Conchita Martínez.
La emoción de ser campeona de Grand Slam
“No me puedo creer que esté dando una rueda de prensa con un trofeo de ‘Grand Slam’. Ha sido uno de mis mayores sueños. Estoy muy contenta de haber podido dar lo mejor de mí y ganar este partido y el torneo”, expresó Andreeva. “He soñado mucho y he pensado muchas veces cómo sería, cuándo, dónde. Vivirlo es mejor que soñarlo. Ya me doy cuenta y me puedo llamar ‘campeona de Grand Slam’”, añadió con evidente emoción.
El papel de la psicóloga en su preparación
Andreeva, quien ha mostrado siempre su faceta más emocional y mental, reveló que habló con su psicóloga antes de las semifinales y la final. “Estas dos semanas he manejado mejor mis nervios. Al principio fue difícil, tuve partidos llenos de emociones. Hablé con mi psicóloga antes de semifinales y de la final; me ayudó a afrontar lo que diría que eran los partidos más importantes de mi vida. Me dio muchos consejos y técnicas, tiene una parte importante en esto”, comentó.
Decisión de ser guerrera en la pista
La tenista destacó que su psicóloga le enseña a elegir cómo estar en la pista: “Siempre puedes elegir cómo vas a jugar y cómo vas a ser como persona. Decidí elegir ser una guerrera. He visto muchos partidos de Roger Federer; no voy a tener su aura, pero quiero que se me vea bien en la pista, no parecer frustrada o descontenta. Para el público también es agradable ver a los jugadores luchar”, explicó.
Un vínculo especial con Conchita Martínez
Andreeva también dedicó unas emotivas palabras a su entrenadora, Conchita Martínez. “Para mí es muy especial compartir mi primer ‘grande’ con ella. Hemos trabajado mucho juntas dentro y fuera de la pista, hemos vivido buenos y malos momentos, especialmente al final del año pasado. Ella me dijo que está muy orgullosa, y escuchar eso de su parte es muy especial. Estoy muy contenta”, afirmó.
La celebración con el perro de Conchita
Durante la celebración, la joven tenista también mencionó a Lola, el perro de Conchita, que tuvo un papel especial en su triunfo. “No es mi perro, es el perro de Conchita. Estuvo al principio de la semana, se fue y volvió para la final. Me encantan los perros. Tiene 11 años y es como una abuela. Se llama Lola”, compartió Andreeva.
Miradas hacia el futuro
A pesar de la alegría del triunfo, Andreeva admitió que “nadie quiere guerras”, pero que no piensa en eso cuando juega. Reveló que estaba “muy nerviosa” durante una final complicada, marcada por el viento y una rival en racha, contra la que nunca había competido. “Siempre he dicho que no me importa cuál fuera el primero; un ‘grande’ es un ‘grande’. Esto es adictivo. Ahora estoy pensando en la temporada de hierba, en cómo me voy a preparar y dar lo mejor para ganar el segundo y experimentar esto una vez más”, concluyó.
