La selección de Australia llega a la Copa Mundial de la FIFA 2026 con un estatus que ha logrado a lo largo de los años. En esta edición, competirá en el Grupo D, junto a Estados Unidos, Paraguay y Turquía, en un grupo donde no se vislumbran favoritos claros ni equipos que se consideren cenicientas.
Un Mundial histórico para Australia
Este Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá marcará la séptima participación de los ‘socceroos’ en su historia y la sexta de forma consecutiva. La última vez que Australia se ausentó de una fase final fue en la edición de Corea y Japón 2002, un evento que significó un antes y un después para el fútbol australiano, ya que contaba con una generación talentosa que necesitaba una plataforma para brillar.
El camino hacia la competición
El tercer puesto obtenido en la Copa Confederaciones un año antes, donde Australia logró una victoria notable ante Brasil, evidenció el potencial del equipo, que contaba con figuras como John Aloisi, Mark Viduka y Harry Kewell. Sin embargo, la difícil remontada que sufrió ante Uruguay en la vuelta del repechaje mundialista de 2001 fue un duro golpe para la selección.
A raíz de ese revés, la Federación Australiana de Fútbol decidió acelerar su transición de la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC) hacia la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), buscando mejorar su competitividad. Desde entonces, han pasado dos décadas y los australianos han elevado su nivel, participando en todos los Mundiales celebrados hasta la fecha, aunque aún no han logrado superar los octavos de final. Este será el primer gran objetivo para el equipo dirigido por Tony Popovic, quien formó parte de aquella generación dorada junto a Aloisi, Viduka y Kewell.
Jugadores clave en el equipo
Entre los jugadores destacados, se encuentra Mathew Ryan, un portero que ha sido parte de LaLiga EA Sports, donde ha jugado en el Valencia CF y la Real Sociedad, y actualmente defiende los colores del Levante UD. También se menciona a Jackson Irvine, un mediocampista del FC St. Pauli que ha sido fundamental en la fase clasificatoria, anotando tres goles y brindando una asistencia, contribuyendo al éxito de los ‘socceroos’, quienes aseguraron su plaza tras finalizar segundos en su grupo, superando a Arabia Saudí e Indonesia con un total de 19 puntos.
Awer Mabil: un viaje inspirador
Awer Mabil, actual extremo izquierdo del CD Castellón, ha recorrido un camino impresionante. Nacido en un campo de refugiados en Kakuma, Kenia, tras escapar de la guerra civil en Sudán del Sur, Mabil comenzaba a jugar al fútbol descalzo, utilizando pelotas improvisadas y marcando las líneas de juego con piedras. Para él, el fútbol representaba una forma de escapar de la dura realidad del campamento, que alberga a más de 200.000 personas solicitantes de asilo y refugiadas.
A pesar de su complicada infancia, Mabil ha logrado representar a Australia en más de una treintena de partidos. Regresó a la selección en marzo, luego de dos años de ausencia, y ha actuado como mentor para jóvenes compatriotas de origen africano como Nestory Irankunda y Mohamed Touré, quienes forman parte del plantel que busca elevar el nivel del fútbol australiano en esta competición mundial.
Desafío para Popovic como seleccionador
Tony Popovic, de 52 años, enfrenta su primer gran reto como seleccionador y entrenador en activo. Comenzó su carrera en los banquillos en 2008 con el Sydney FC, justo después de retirarse como jugador. Tras desempeñarse como asistente en ese club y en el Crystal Palace, ha dirigido principalmente equipos australianos, siendo el Melbourne Victory su última experiencia antes de asumir el mando de los ‘socceroos’ en septiembre de 2024.
Popovic ha tenido un buen desempeño en las rondas clasificatorias para este torneo, manteniéndose invicto hasta perder 2-1 ante Estados Unidos en un amistoso en otoño de 2025. Desde entonces, su selección ha tenido un camino irregular, con derrotas ante Venezuela (1-0), Colombia (3-0) y México (1-0), intercaladas con victorias sobre Camerún (1-0) y Curazao (5-1). El último partido preparatorio, contra Suiza, sirvió para evaluar a un equipo que podría sorprender en el Mundial.
