El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado un paso significativo en la planificación hidrológica, presentando un centenar de aportaciones a los Esquemas Provisionales de Temas Importantes (EpTIs) del cuarto ciclo, que abarca desde 2028 hasta 2033. Estas propuestas abarcan las siete demarcaciones hidrográficas que atraviesan la región: Tajo, Segura, Júcar, Guadiana, Guadalquivir, Duero y Ebro, y se alinean con los principios establecidos en el ‘Acuerdo de Posición Común en Materia de Agua de Castilla-La Mancha’.
Colaboración y trabajo en equipo
Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, destacó la importancia del trabajo colaborativo que ha dado lugar a estas aportaciones. Tras la presentación de los documentos este jueves, dentro del plazo de información pública, Gómez afirmó que «ha sido un verdadero trabajo colaborativo de muchas personas y colectivos relacionados con el agua». Además, añadió que «el resultado son unos documentos muy valiosos, tanto desde el punto de vista del análisis como de las propuestas que incorpora».
Aportaciones de los participantes
La consejera también mencionó las cerca de 200 propuestas generadas por 71 participantes en las mesas de trabajo sobre planificación, que se formaron en cada provincia. El documento de conclusiones fue presentado recientemente en el Consejo del Agua de Castilla-La Mancha, según la información proporcionada por la Junta en una nota de prensa.
Gómez resaltó que este esfuerzo es «el reflejo del trabajo, del diálogo, del aprendizaje compartido y de la capacidad de cada persona y entidad para aportar sus conocimientos y experiencia con un objetivo común, como es mejorar la gestión y el futuro hídrico de nuestra región».
Propuestas para las cuencas hidrográficas
Las propuestas están distribuidas entre las diferentes cuencas hidrográficas, siguiendo un enfoque común basado en los principios del Pacto Regional del Agua, pero adaptado a las problemáticas específicas de cada territorio. La mayoría de las aportaciones provienen de las demarcaciones del Guadiana, con 30 propuestas; del Tajo, con 22; y del Júcar y Segura, con 18.
Medidas en el Alto Guadiana
En lo que respecta a la Demarcación Hidrográfica del Guadiana, el Gobierno regional ha planteado la prórroga de las medidas del Plan Especial del Alto Guadiana, así como la prórroga de las concesiones otorgadas, la gestión de acuíferos, la flexibilización ambiental y el desarrollo de recursos alternativos. También se propone aumentar los recursos disponibles mediante acciones como la recarga artificial de acuíferos, el uso de aguas regeneradas y el desarrollo de infraestructuras, en lugar de centrarse únicamente en reducir la demanda.
Las alegaciones de Castilla-La Mancha en la demarcación del Guadiana se centran en la necesidad de avanzar hacia un modelo de gestión del agua más equilibrado, que se adapte a la realidad del territorio, prestando especial atención a las aguas subterráneas y al impacto socioeconómico de las medidas propuestas. Además, se subraya la importancia del regadío como un elemento esencial para el desarrollo rural y la lucha contra la despoblación, reclamando mecanismos que faciliten su adaptación progresiva.
Alegaciones sobre el Tajo y el Júcar
Respecto al Tajo, Mercedes Gómez ha señalado que el Gobierno regional ha hecho hincapié en la revisión del modelo de gestión del trasvase Tajo-Segura, la mejora de la calidad del agua, el refuerzo de los caudales ecológicos y la adaptación normativa al medio rural. Las alegaciones de Castilla-La Mancha para esta demarcación se centran en la necesidad de reforzar el rigor técnico, la protección ambiental y priorizar los intereses de la cuenca frente a presiones externas.
Gómez también ha resaltado que se cuestiona la interpretación de los problemas de calidad del agua, solicitando que se conceda mayor importancia a los grandes focos de contaminación, particularmente los vertidos de grandes áreas urbanas como Madrid, en contraste con la atención desproporcionada a pequeños municipios. Además, se insiste en que el trasvase Tajo-Segura debe ser analizado de manera integral y no como un tema aislado, proponiendo una revisión de sus reglas de explotación para garantizar el cumplimiento de los caudales ecológicos establecidos.
Por último, las alegaciones relacionadas con el Júcar están orientadas a fortalecer el control de los recursos hídricos y asegurar un reparto equilibrado entre los usuarios.
