El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado este jueves su preocupación por el futuro de las investigaciones que afectan al PSOE a nivel nacional, sugiriendo que «quizás no hemos llegado todavía a lo peor». Estas declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa Más Vale Tarde de La Sexta.
Investigaciones que preocupan al presidente
García-Page ha indicado que, aunque espera que no sea así, considera que «hay demasiadas investigaciones» en curso. Asimismo, ha destacado que la situación política en Madrid puede influir en las expectativas electorales de su región. «Desde hace bastante tiempo, los resultados que obtiene el PSOE en las elecciones autonómicas son entre un 20 y un 30% superiores a los que se logran a nivel nacional», ha afirmado.
La confianza del PSOE en Castilla-La Mancha
El presidente ha enfatizado que «si alguien está acostumbrado a pedir la confianza contracorriente, es el PSOE en Castilla-La Mancha», reafirmando su convicción de que son necesarias elecciones generales. En este sentido, ha instado a evitar que «toda la estructura del partido» sea enviada a la trinchera, considerando que la opinión pública está muy concentrada en lo que ocurre a nivel nacional.
Desconocimiento sobre la trama de Leire Díaz
En relación con la presunta trama que involucra a Leire Díaz, García-Page fue preguntado sobre si Pedro Sánchez podría haber estado al tanto. El presidente regional respondió que, según lo que ha leído de la instrucción del juez, «de ser cierto» lo acontecido se produjo «en los cinco días de reflexión que el presidente se dio a sí mismo», lo que podría sugerir que Sánchez no estaba involucrado desde el principio. Además, reiteró su creencia de que el PSOE no ha cometido financiación irregular.
Reacción a las acusaciones del PP
Respecto a las críticas del Partido Popular de Castilla-La Mancha sobre la posición de los diputados y senadores del PSOE en las cámaras legislativas nacionales, García-Page respondió que «da pereza tener que contestar tonterías». Afirmó que aunque es fácil y demagógico hacer circular esa idea, «las soluciones a los problemas tienen que ser democráticas». Reconoció estar en minoría y aceptó que se deben seguir las decisiones de la mayoría, tanto en su partido como en el Parlamento.
Además, cuestionó las acusaciones del líder del PP castellanomanchego, Paco Núñez, y expresó que «hubiera agradecido que el señor que me menciona, Núñez, hubiera levantado la mano en vez de aplaudir todas las tropelías que hacía Cospedal». García-Page defendió que sus diferencias sobre temas como «el intento de financiación privilegiada» han sido obstáculos para que se lleven a cabo.
