La presidenta de Vox en el Ayuntamiento de Toledo, Inés Cañizares, ha reiterado la postura de su partido en contra de la creación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad. Cañizares argumenta que «no se dan niveles de contaminación que justifiquen restricciones de movilidad», una afirmación que ha sido reconocida por el concejal responsable.
Vox rechaza la ZBE en Toledo
La líder del grupo municipal ha calificado de «injustificado e inaceptable» imponer medidas preventivas en este contexto, tal como ha señalado Vox en una nota de prensa. Su declaración se produce en el marco de las negociaciones reanudadas con el Partido Popular (PP), con quien comparte el gobierno municipal en la capital de Castilla-La Mancha en relación a la ZBE, que anteriormente ya había sido rechazada por su partido.
Propuestas de negociación con el PP
Cañizares ha instado al PP a considerar un pacto con el PSOE para la aprobación de la ordenanza, argumentando que ambos partidos están de acuerdo con la ley del cambio climático y podrían trasladar al Ayuntamiento los acuerdos alcanzados en Europa. Además, ha recordado que «Vox votó en contra de esta ordenanza porque no responde a la realidad de nuestra ciudad ni a las necesidades de los toledanos».
La vicealcaldesa ha añadido que el PP ha propuesto abrir un proceso de negociación para modificar el texto y alcanzar un acuerdo que permita su aprobación. Sin embargo, ha advertido sobre la posible pérdida de ingresos municipales, estimada en 700.000 euros, si no se implementa la ZBE.
Condiciones para el apoyo de Vox
A pesar de estar dispuesta a «estudiar cualquier propuesta», Cañizares ha señalado que «siempre que sea coherente con nuestra línea de pensamiento». No obstante, ha dejado claro que «existe una línea roja», ya que «Vox no aprobará ninguna ordenanza que plantee restricciones a la movilidad basadas en la contaminación». Para que su partido pueda apoyar la ordenanza, «la orientación de la misma tendría que cambiar de manera sustancial», ha añadido.
Argumentos económicos y prioridades del Ayuntamiento
En cuanto al argumento económico, Cañizares ha expresado que, aunque lamentan la posible pérdida de ingresos de 700.000 euros para el Ayuntamiento, no consideran que esto sea motivo suficiente para aprobar una ordenanza que vulnera el principio de libertad de circulación. También ha destacado que el propio Ayuntamiento destina cerca de un millón de euros anuales en subvenciones a diversas entidades y asociaciones.
Desde Vox, han propuesto de manera reiterada una reducción drástica de estas partidas en las negociaciones presupuestarias de los últimos años, aunque el Grupo Popular no ha aceptado estas medidas, más allá de ajustes puntuales. La vicealcaldesa ha recalcado que «si el objetivo es evitar un perjuicio económico, el Ayuntamiento tiene margen suficiente para reordenar sus prioridades presupuestarias y cubrir esa cantidad sin necesidad de imponer restricciones a los ciudadanos».
Finalmente, Cañizares ha afirmado que «estos fondos no pueden convertirse en una excusa ni en un instrumento de presión para aprobar una ordenanza que va en contra del derecho a la libre circulación».
