Joan Laporta, presidente electo del FC Barcelona, ha expresado su profundo descontento con la actuación arbitral en la reciente eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Campeones ante el Atlético de Madrid, donde el conjunto blaugrana fue eliminado. Laporta ha calificado las decisiones arbitrales de «vergonzosas» y ha anunciado que el club interpondrá nuevas quejas formales al respecto, al considerar que son «inadmisibles».
Críticas al arbitraje en la eliminatoria
En una declaración a los medios en el Village del Barcelona Open Banc Sabadell, Laporta comenzó felicitando al Atlético de Madrid por su pase a semifinales, pero subrayó que eso no exime de la crítica al arbitraje. «El arbitraje de ayer, tanto del árbitro como del VAR, fue una vergüenza, una vergüenza. Es intolerable lo que nos han hecho», afirmó contundente.
Decisiones controvertidas en el partido de ida
El presidente electo lamentó también la falta de un penalti en el partido de ida, donde el Barça perdió 0-2 en el Spotify Camp Nou. Según Laporta, esa falta «era de libro» y cuestionó la decisión de expulsar a Pau Cubarsí, a quien consideró que solo debía recibir una tarjeta amarilla.
La intervención del VAR y sus consecuencias
Laporta insistió en que la actuación del VAR fue crucial en varias decisiones que perjudicaron al equipo. «Giuliano no tenía la pelota controlada, por lo tanto era amarilla. El árbitro pitó bien, pero el VAR le hizo rectificar y puso una roja que nos perjudicó mucho», explicó, añadiendo que en el partido de vuelta también hubo una expulsión injusta. «Nos han expulsado a un jugador cuando Koundé podía perfectamente llegar a la pelota, no era el último hombre Eric García», dijo.
Acciones específicas que impactaron el juego
El dirigente también criticó acciones concretas del encuentro en el Riyadh Air Metropolitano, que terminó con una victoria (1-2) del Barça, insuficiente para avanzar. «El gol anulado de Ferran era gol, el penalti a Olmo era penalti. La agresión a Fermín fue intolerable, porque le han abierto toda la parte del labio y ni tarjeta», comentó, mostrando su firme desacuerdo con la gestión arbitral.
Quejas formales y la situación actual
Laporta adelantó que el club ya ha iniciado gestiones formales para presentar sus quejas. «Presentamos una queja y la respuesta fue que no era admisible. Ahora estamos pidiendo explicaciones. Se volverá a hacer una queja porque lo que no es admisible es lo que nos hicieron otra vez ayer», reiteró, enfatizando que estas decisiones han sido perjudiciales para el Barça.
Recordando experiencias pasadas
El presidente electo recordó casos similares, mencionando que el año pasado también fueron eliminados tras un partido en el que se cometió una falta previa a Gerard Martín. «Fastidia mucho, como aficionado culé», subrayó, aclarando que habla desde la perspectiva de un aficionado, a pesar de que su cargo aún no ha tomado posesión oficialmente.
Enfoque en LaLiga tras la eliminación
Pese a la frustración, Laporta reconoció que la situación de la eliminatoria es irreversible. «Por desgracia, aunque se presente una queja, los cuartos de final ya están sentenciados y el Barça no podrá estar», lamentó, instando a sus jugadores a concentrarse en LaLiga. «Si conseguimos ganar esta Liga, que ha estado muy trabajada, y la sumamos a la del año pasado, serían dos Ligas consecutivas», explicó.
Rechazo a acusaciones de favoritismo
Finalmente, Laporta rechazó las críticas que sugieren un favoritismo arbitral hacia el Barcelona. «Decir que los árbitros favorecen al Barça es de sinvergüenzas. Solo tienen que mirar esta eliminatoria de Champions. Es una vergüenza, no se lo cree nadie», concluyó su intervención.