LaLiga ha tomado la decisión de recurrir al Tribunal Supremo tras el fallo de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, que desestimó la demanda planteada por la patronal de clubes. Esta demanda estaba relacionada con el paro de entre diez y quince segundos que llevaron a cabo los futbolistas de LaLiga EA Sports el pasado mes de octubre, en protesta por el partido Villarreal-FC Barcelona programado para disputarse en Miami, Estados Unidos.
La resolución de la Audiencia Nacional
En su fallo, la Audiencia Nacional determinó que los paros efectuados durante la novena jornada de la temporada 2025-26 no constituyeron una huelga, sino que fueron una manifestación del derecho de libertad de expresión de los jugadores y de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), en relación con el derecho de libertad sindical.
Impacto de la acción colectiva
LaLiga argumenta que la sentencia de la Audiencia Nacional reconoce el «impacto reputacional y económico generado» por esta acción colectiva, que afectó de manera directa el desarrollo normal del producto audiovisual en un momento de gran relevancia. En este sentido, la organización, liderada por Javier Tebas, ha expresado su respeto por los derechos fundamentales de los futbolistas, aunque enfatiza que estos deben ejercerse «dentro de un marco de proporcionalidad» y sin provocar alteraciones en la integridad de las competiciones ni en los compromisos asumidos con operadores, clubes y aficionados a nivel global.
Cuestiones jurídicas en juego
LaLiga también considera que la sentencia plantea importantes cuestiones jurídicas sobre los límites entre la libertad de expresión y las acciones colectivas que impactan en el desarrollo de la competición, especialmente cuando estas acciones tienen consecuencias económicas y reputacionales verificables.
Próximos pasos de LaLiga
Por esta razón, LaLiga ha anunciado que presentará un recurso de casación ante el Tribunal Supremo con el fin de «clarificar» el alcance de estos derechos en el ámbito del fútbol profesional y asegurar la «adecuada protección» tanto de la integridad de la competición como de sus derechos audiovisuales.
Finalmente, LaLiga ha reiterado su compromiso con el diálogo, la transparencia y la defensa de un modelo de competición que sea sólido, sostenible y respetuoso con todos los actores implicados en el fútbol profesional.
