La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn ha compartido que aún no se siente «preparada» para discutir su «futuro» en el deporte, tras sufrir un grave accidente durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo, que se llevaron a cabo en febrero pasado.
Lindsey Vonn habla sobre su recuperación
En un mensaje publicado en la red social ‘X’, Vonn afirmó: «No estoy lista para hablar de mi futuro en el esquí. Me he centrado en recuperarme de mi lesión y volver a la normalidad. Ya llevo seis años retirada y tengo una vida increíble fuera del esquí. Fue increíble volver a ser la número uno del mundo a los 41 años y batir récords, pero a mi edad, solo yo decido mi futuro».
Sin presión para decidir su regreso
La esquiadora destacó que no necesita «el permiso de nadie» para hacer lo que la hace «feliz». «Quizás eso signifique volver a competir, quizás no. Solo el tiempo lo dirá. Por favor, dejen de decirme lo que debería o no debería hacer. Les avisaré cuando me decida», agregó Vonn.
Vonn también aclaró que el hecho de no estar lista para hablar sobre su posible retiro no implica que esté compitiendo. «Simplemente significa que aún no estoy lista para pensar en ello. Primero la rehabilitación y la recuperación, ya decidiré qué haré después. Me queda mucha vida por delante. Ya me ocuparé de eso cuando llegue el momento», concluyó su mensaje en redes sociales.
Esperanzas de un regreso a las pistas
Recientemente, Vonn avivó las esperanzas de un posible regreso a las pistas al publicar un vídeo en Instagram, donde se la veía entrenando parte de su musculatura, incluyendo muslos, hombros, tronco, espalda y brazos, apenas 25 días después de su caída en la prueba de descenso de Cortina d’Ampezzo. Al final del vídeo, la esquiadora logra levantarse de la silla de ruedas.
Detalles del accidente y su recuperación
Durante el descenso en los Juegos Olímpicos, Vonn sufrió una fractura compleja de tibia. Tras el accidente, fue ingresada en un hospital en Italia y posteriormente trasladada en ambulancia al aeropuerto para volar de regreso a Estados Unidos.
La estadounidense explicó que los huesos de su pierna izquierda tardarán aproximadamente un año en curarse. Una vez completada esta etapa, decidirá si los implantes metálicos insertados durante la cirugía deben ser retirados. Solo entonces se prevé una nueva operación para completar el tratamiento de su ligamento cruzado roto.
