La reciente controversia en el mundo del esquí de salto ha llevado a la suspensión del exseleccionador jefe de Noruega, Magnus Brevik, junto con dos de sus asistentes. Esta sanción se debe a su supuesta implicación en la manipulación de trajes durante el Campeonato del Mundo celebrado el año pasado en Trondheim.
Detalles de la sanción impuesta
La Federación Internacional de Esquí (FIS) anunció que la suspensión tendrá una duración mínima de 18 meses, comenzando el 8 de enero de 2026. Este periodo excluye la suspensión provisional que ya han cumplido desde el 12 de marzo de 2025, según el comunicado emitido por la FIS este jueves.
Contribuciones económicas por parte del equipo
Además de la suspensión, Magnus Brevik, el entrenador asistente Thomas Lobben y el miembro del ‘staff’ Adrian Livelten deberán abonar una «contribución adecuada a los costes del procedimiento», que asciende a 5.000 francos suizos, equivalente a más de 5.300 euros.
Antecedentes del escándalo
En agosto, los saltadores noruegos Marius Lindvik y Andre Forfang ya habían sido suspendidos durante tres meses por transgredir las normas éticas y de competición. Durante el Mundial de Trondheim en marzo de 2025, un vídeo anónimo reveló la existencia de costuras adicionales ilegales en los trajes del equipo, lo que les proporcionaba una ventaja en estabilidad durante el salto.
Consecuencias para los atletas
Noruega reconoció la manipulación en la prueba de gran trampolín, donde Lindvik y Forfang habían logrado el segundo y cuarto lugar, respectivamente, antes de ser descalificados. Lindvik había conseguido previamente el oro en la prueba de trampolín normal y también en la categoría de equipos mixtos, donde competía junto a Forfang. Tras el escándalo, Brevik, Lobben y Livelten fueron destituidos de sus cargos.
