El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha calificado este viernes de «muy buena noticia» los avances en la cobertura del Ingreso Mínimo Vital (IMV), que están mostrando resultados positivos. Durante una visita al Hospital Nacional de Parapléjicos, Bustinduy se refirió a los datos recién divulgados del IMV, que revelan un incremento del 18,1% en el último año, alcanzando a 785.722 beneficiarios y 2,4 millones de personas que se benefician de esta ayuda.
Avances en la política social
El ministro destacó que estos datos son un indicativo de que se está siguiendo el camino correcto para que la política social sea realmente eficaz y llegue a quienes más lo necesitan. Sin embargo, también reconoció que «queda mucho camino por avanzar» para que las prestaciones de protección social sean más ágiles, con menos burocracia y una llegada más efectiva a quienes requieren apoyo.
Propuesta de prestación universal por crianza
En este contexto, Bustinduy defendió la necesidad de implementar una prestación universal por crianza, que consideró como la herramienta más útil, eficaz y ágil para abordar lo que él considera el principal problema de la democracia española: los persistentes índices de pobreza infantil.
Un modelo de derechos de ciudadanía
El ministro propuso un modelo que no dependa de ayudas que requieran a las personas demostrar su situación de necesidad a través de extensos procesos burocráticos. En su lugar, abogó por un enfoque basado en los derechos de ciudadanía, donde las prestaciones lleguen de forma inmediata a quienes las necesiten, complementado por mecanismos de justicia fiscal que aseguren que quienes más tienen contribuyan proporcionalmente en sus declaraciones de renta.