Isabel Carrascosa, secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, ha puesto de relieve el aumento del precio de la electricidad, que se ha encarecido en comparación con el año pasado, al igual que los costes del transporte aéreo y ferroviario. Sin embargo, ha señalado que el precio de las gasolinas ha experimentado una disminución.
El impacto de los beneficios empresariales en la inflación
En una nota de prensa, Carrascosa ha afirmado que estos fenómenos se producen en «sectores altamente concentrados, formados por grandes empresas con elevado poder de mercado, que siguen determinando la evolución de la inflación en nuestro país».
Asimismo, ha recordado que el Banco de España ha señalado que las tensiones inflacionistas en España, que afectan también a la región, son resultado del comportamiento de los beneficios empresariales. «Las empresas están actuando de manera oportunista, expandiéndose continuamente, mientras que estos beneficios no se traducen de la misma forma en los salarios de los trabajadores y trabajadoras», ha subrayado Carrascosa.
Necesidad de revisar las cláusulas salariales
Ante esta situación, Carrascosa ha enfatizado la urgencia de ampliar la cobertura de las cláusulas de revisión salarial vinculadas a la inflación en el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Además, ha destacado la relevancia de los convenios colectivos estatales o provinciales, en contraste con los convenios de empresa, donde los trabajadores no cuentan con la misma protección que les ofrecen los sindicatos.
La secretaria ha insistido en que «exigimos que el periodo de expansión económica actual se traduzca en subidas sustanciales de los salarios, que deben recuperar y ampliar su poder adquisitivo». También ha solicitado que se extienda la cobertura de las cláusulas de revisión salarial vinculadas a la inflación, ya que, en este momento, solo benefician al 34,8% de las personas trabajadoras.
Repercusiones del aumento en el precio de la vivienda
Por último, Carrascosa ha abordado el impacto que los continuos y excesivos incrementos en el precio de la vivienda están teniendo en el poder adquisitivo de la clase trabajadora, lo que hace aún más urgente la necesidad de aumentar los salarios.