El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha presidido la recepción del impresionante cuadro titulado ‘Vista de Toledo desde el Valle’, obra del prestigioso pintor toledano Juan José Morera Garrido (1913-1994). Esta destacada pieza artística, que da la bienvenida tanto a ciudadanos como a visitantes, se encuentra en el zaguán del Ayuntamiento, convirtiéndose en una nueva joya del patrimonio local.
Detalles de la obra
Esta obra, que mide 3,75 metros de ancho por 1,75 metros de alto, se incorpora al patrimonio expuesto en el corazón de las Casas Consistoriales, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado. «Instalar esta obra aquí es un acto de justicia con Morera Garrido y un regalo para la ciudad», ha declarado el alcalde. «Recuperamos un trozo de nuestra historia pictórica que durante décadas presidió un lugar emblemático de nuestras calles y que hoy, gracias a la familia Gómez Prieto, vuelve a ser de todos», ha añadido Velázquez.
Historia de la obra
La obra tiene una estrecha vinculación con la historia urbana de Toledo. Pintada en 1960 por encargo del antiguo ‘Hotel Imperio’, ubicado en la calle Cadenas, permaneció en dicho lugar hasta 2012. Como nota curiosa, el propio Morera retocó el lienzo en 1965 para actualizar la silueta del Alcázar, que había sido reconstruido tras los estragos de la Guerra Civil.
Un marco excepcional
El lienzo se presenta en un magnífico marco de madera, considerado otra obra de arte en sí misma, realizado por el maestro carpintero Alfonso Dueñas. La instalación en el Ayuntamiento ha sido posible gracias a la generosa donación de los hijos de José Gómez Prieto, quienes son los propietarios de la pieza.
Reconocimiento a Morera Garrido
Con esta instalación, el Ayuntamiento rinde homenaje a un artista que tiene dedicada una calle en la ciudad desde 1993, el callejón del Salvador, donde tuvo su estudio. Hijo de madre toledana, Morera comenzó su formación en la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, bajo la tutela de Enrique Vera en pintura y Roberto Rubio en escultura.
A pesar de que en sus inicios compaginó la pintura con trabajos de galvanoplastia y modelismo de porcelanas, su éxito en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1935 marcó el inicio de una carrera que le convertiría en uno de los grandes cronistas visuales de la ciudad.
Un espacio significativo para la obra
Durante el acto de presentación, se resaltó que la elección del zaguán no es casual, ya que es el espacio de mayor tránsito y recepción institucional. De esta manera, esta ‘Vista de Toledo’ se convierte en la primera imagen que reciben aquellos que visitan la casa de todos los toledanos.
