La Plataforma 8M Toledo ha alzado la voz para señalar la «grave situación» que enfrentan los Centros de Crisis 24 horas destinados a mujeres víctimas de violencia sexual en Castilla-La Mancha. En un comunicado, han pedido «transparencia en la gestión» al Gobierno regional y una «revisión urgente del modelo de adjudicación», expresando su preocupación por la «precarización de las profesionales» que trabajan en estos centros.
Demandas de la Plataforma 8M Toledo
La organización exige que se establezca «una supervisión pública real», así como una dotación adecuada de personal y recursos, para asegurar que las mujeres en la región reciban una atención digna, especializada, segura y de calidad.
Críticas a la privatización de servicios
La Plataforma ha denunciado la «privatización encubierta» de estos servicios, donde «el criterio económico ha prevalecido». Aseguran que «cuando se prioriza el ahorro frente a la calidad en un recurso destinado a mujeres víctimas de violencia sexual, las consecuencias son evidentes».
Asimismo, han cuestionado el III Plan de Igualdad anunciado por Simón, preguntándose si «de verdad los centros de crisis están funcionando adecuadamente». En su opinión, «se les da muy bien construir y amueblar, incluso presentar vídeos institucionales dignos de un escaparate ostentoso. Pero la realidad es muy distinta».
Condiciones de trabajo de las profesionales
Cada centro cuenta con cinco trabajadoras, una de las cuales se encarga de coordinar el trabajo entre psicólogas, trabajadoras sociales y juristas que ofrecen atención integral a las mujeres las 24 horas del día, todos los días del año. Sin embargo, la Plataforma ha señalado que «estas profesionales deben acudir a emergencias sin saber exactamente la situación que encontrarán».
Consecuencias de la precariedad en la atención
La organización advierte que esta «precariedad tiene consecuencias directas sobre las mujeres atendidas», ya que se ven obligadas a relatar su historia desde el principio cada vez que hay un cambio de profesional, lo que rompe el vínculo terapéutico necesario en situaciones de vulnerabilidad.
La situación se complica aún más en las zonas rurales, donde la falta de transporte y recursos accesibles dificulta el acceso de las mujeres a estos centros. La Plataforma critica que la Administración «crea víctimas cuando precariza servicios destinados a mujeres vulnerables» y no supervisa adecuadamente los servicios externalizados de los que sigue siendo responsable.
Condiciones de los centros de crisis
La consejera de Igualdad ha sido acusada de permitir que «en estos centros no haya un salón confortable, ni un sofá para relajarse, ni una televisión para distraer la mente». Además, los menores no encuentran juguetes para entretenerse, y no hay cunas para los bebés.
La Plataforma ha lamentado que «la calidez de un plato de comida recién hecha sea sustituida por productos enlatados por si caducan», lo que refleja «la frialdad institucional» que se transmite a mujeres que requieren calor humano, acompañamiento y un compromiso político real.
Un llamado al Gobierno regional
Finalmente, la Plataforma 8M Toledo ha instado al Gobierno regional a decidir «si quieren ser parte de la solución, o perpetuar esta violencia institucional que abandona a las mujeres cuando más lo necesitan».
