Los profesionales del Hospital Virgen del Valle, ubicado en Toledo, han movilizado a la comunidad al recoger 8.000 firmas en contra de su cierre y el posterior traslado al Hospital Universitario de la capital. A pesar de sus esfuerzos, han enviado cartas al consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, y al presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, sin obtener respuesta alguna.
La voz de los trabajadores del hospital
La médico especialista en geriatría, Esperanza Martín, fue quien leyó el comunicado en las puertas del hospital, acompañada de otros compañeros. En sus declaraciones, subrayó que el Hospital Virgen del Valle cuenta con una larga trayectoria en la atención a pacientes geriátricos desde su apertura en 1987, adaptándose a las necesidades de este grupo poblacional.
Demanda de camas geriátricas
Martín destacó que, debido al envejecimiento de la población, las 160 camas del hospital están continuamente ocupadas, lo que provoca que cada día haya pacientes en urgencias esperando un ingreso. Además, durante ciertos periodos del año, entre 4 y 5 meses, es necesario abrir camas en el Hospital Provincial, con una carga de entre 190 y 200 pacientes asignados al servicio de geriatría.
Por ello, los trabajadores argumentan que, aunque se necesitan más camas de geriatría en el Hospital Universitario de Toledo, el cierre del Virgen del Valle representa una pérdida irreversible. Las proyecciones indican que la población mayor de 65 años podría alcanzar el 30,5% en 2055, lo que hace aún más urgente mantener este recurso.
La esencia del Hospital Virgen del Valle
El comunicado también señala que el Hospital Virgen del Valle es un centro accesible y seguro, diseñado específicamente para pacientes geriátricos. Este tipo de pacientes, generalmente, no requieren alta tecnología, sino un entorno adecuado y personal especializado. En caso de que necesiten pruebas adicionales, un equipo de traslados se encarga de su gestión y realización.
Preocupación por el cierre
En el manifiesto presentado, los trabajadores enfatizaron que los hospitales dirigidos a crónicos y mayores son eficientes económicamente y ofrecen una atención más humanizada. “No entendemos cómo, teniendo este recurso, se quiere cerrar”, expresaron, subrayando la oposición mayoritaria de profesionales, pacientes y familiares ante esta decisión, que consideran dañina para la esencia del hospital.
Los trabajadores manifestaron su decepción ante la falta de respuesta tanto del presidente como del consejero, afirmando que merecen al menos una explicación. Consideran que la decisión, contraria a la opinión ciudadana y a las evidencias demográficas, es un error que podría comprometer la atención a los pacientes mayores.
Argumentos en contra del cierre
El escrito también refutó las razones ofrecidas por García-Page, relacionadas con la necesidad de ambulancias y traslados, argumentando que no se ajustan a la realidad. Además, cuestionaron la viabilidad económica de la obra necesaria para integrar el hospital en el Universitario, estimada en 61 millones de euros.
Finalmente, los trabajadores admitieron que el Hospital Virgen del Valle ha sufrido un deterioro por falta de mantenimiento. Sin embargo, aseguraron que mejorar las instalaciones no implicaría un gran gasto, sino una inversión que solía hacerse periódicamente en años anteriores. Por ello, pidieron que se reconsidere el cierre, considerándolo un “error histórico irreversible” que pondría en riesgo la atención a los pacientes mayores.
El futuro del traslado
En una sesión con los medios tras la lectura del manifiesto, la doctora Martín mencionó que la administración regional aún no ha comunicado cuándo se llevará a cabo el traslado, aunque considera que, dado que se necesita habilitar una zona en el Hospital Universitario que actualmente no está construida, podría tardar “por lo menos” más de cuatro o cinco años.
Defendió que el entorno del Virgen del Valle es más tranquilo y menos saturado que el del Hospital Universitario, lo que beneficia a los pacientes. “Aquí tienen vistas a la naturaleza, pasillos para pasear y todo el personal está especializado en el cuidado del paciente geriátrico”, concluyó.
Por lo tanto, los trabajadores están intentando concertar una reunión con el Gobierno regional para explicar sus razones y también para que la Junta les aclare los motivos detrás del cierre. “Quizás si nos lo explican de otra manera, lo entenderemos”, concluyó la doctora Martín.
