El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha expresado su preocupación por las implicaciones del alto al fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán. En su opinión, es crucial reforzar la seguridad y la rentabilidad de las explotaciones agrarias, ya que la «agonía y la incertidumbre nos mata a todos».
Declaraciones en Toledo
Martínez Lizán realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa en Toledo, donde se reunió con organizaciones agrarias. Aseguró que el conflicto debe concluir para evitar prolongar la difícil situación que atraviesa el sector primario, que se encuentra enfocado en asegurar la seguridad y rentabilidad de sus explotaciones.
Medidas necesarias ante la crisis
Frente a las dificultades económicas que este conflicto genera, el consejero abogó por implementar «medidas proteccionistas desde dentro», enfocadas en «proteger al sector productor, que es el que nos alimenta a todos».
Preocupaciones sobre el abastecimiento
Al ser consultado sobre el posible desabastecimiento, Martínez Lizán afirmó que «fertilizantes o combustibles hay», pero advirtió que «es imposible de acometer el importe financiero que supone la compra de estos insumos».
Resaltó la difícil situación económica de los agricultores, indicando que «es un precio inasumible». A esos costos, dijo, un agricultor no puede labrar ni realizar labores agronómicas en sus explotaciones, ya que estaría perdiendo dinero. De hecho, los precios actuales prácticamente duplican los costes operativos necesarios.
Impacto en la agricultura de Castilla-La Mancha
El consejero también mencionó que «llegan noticias de que hay agricultores en Estados Unidos que se plantean no hacer recolecciones por el incremento de los costes». Esta situación, según él, podría resultar en una pérdida significativa de la capacidad económica de beneficio que dichos agricultores tendrían en sus explotaciones.
