Las familias de los estudiantes de 3º de Primaria del CEIP Gregorio Marañón, ubicado en Toledo, han decidido mantener la huelga de asistencia de sus hijos. Esta decisión se debe a la falta de soluciones tras una reunión que mantuvieron con el equipo directivo y el Servicio de Inspección educativa, la cual calificaron de «decepcionante». En esta reunión, las familias denunciaron un posible caso de «violencia escolar grave» por parte de un alumno de este curso.
Continuación de la huelga hasta el 22 de enero
De acuerdo con fuentes de este grupo de familias, la protesta se extenderá hasta este jueves, 22 de enero, cuando tienen programada una nueva reunión con el delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes en Toledo, José Gutiérrez.
Reacciones ante la falta de soluciones
En un comunicado que fue difundido a través de WhatsApp, las familias expresaron su descontento con la única medida que se ha planteado desde la Inspección educativa, que consiste en iniciar un programa «en el que ni siquiera se aportaría personal».
Las familias señalaron que «han obviado los seis años de lucha sin respuesta que llevamos» y criticaron que no se ha realizado ninguna reflexión sobre lo que está fallando en el sistema educativo. «Lo único que les ha importado es que los niños vuelvan a las aulas», lamentaron.
Críticas a la Delegación Provincial de Educación
Asimismo, las familias manifestaron su descontento con un comunicado emitido por la Delegación Provincial de Educación, en el que se afirmaba que el acuerdo mencionado por el Gobierno regional y que este martes los estudiantes regresaban a las aulas, son afirmaciones que consideran «no son ciertas».
Un llamado a la solidaridad
Finalmente, el grupo de familias reafirmó su compromiso de continuar con la huelga hasta la reunión con el delegado provincial, a la espera de que se ofrezcan soluciones efectivas. «No os podemos pedir más porque habéis hecho muchísimo, pero quien quiera o pueda unirse a esta protesta, estaremos muy agradecidos», concluyeron.
