El Arzobispado de Toledo ha confirmado este martes, según lo informado por el diario El País, que otorga «una asignación mínima» a un sacerdote condenado por la violación de una menor en Talavera de la Reina. La institución justifica esta decisión con el argumento de que su objetivo es «reparar a la víctima».
Declaraciones del ecónomo diocesano
Anastasio Gómez, ecónomo diocesano del Arzobispado de Toledo, destacó que «lo fundamental» es que la víctima reciba la indemnización determinada por los tribunales, así como que el sacerdote asuma las costas judiciales que establece la sentencia del Tribunal Supremo.
Explicaciones en la rueda de prensa
Gómez realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa ofrecida por el arzobispo Francisco Cerro Chaves, a quien le solicitó que respondiera a las inquietudes planteadas por los medios sobre este tema. «Este sacerdote no tiene una nómina, sino que tiene una asignación mínima, una asignación básica que sirve, entre otras cosas, para pagar la indemnización que consideramos fundamental para la reparación de la víctima», explicó.
Compromiso del Arzobispado con la víctima
El ecónomo añadió que el Arzobispado ha actuado con la víctima en primer lugar, colaborando con la dirección jurídica del condenado y tratando de manejar estos procesos difíciles de la mejor manera posible. «A veces nos equivocamos», reconoció.
Clarificación del arzobispo
Antes de que Gómez brindara sus explicaciones, el arzobispo Francisco Cerro Chaves admitió que la institución que lidera «ayuda» al sacerdote condenado, aunque subrayó que esto «no significa que le estamos ayudando económicamente». Además, enfatizó que en el proceso judicial, la Iglesia consideró al sacerdote inocente, cumpliendo con la normativa correspondiente, y recordó que este lleva años en prisión.
