El nuevo campímetro permite realizar las pruebas del campo visual en aproximadamente dos o tres minutos por ojo, frente a los cinco o siete minutos que requerían hasta ahora. El procedimiento resulta también más preciso y cómodo para los pacientes.
El equipo mejora el diagnóstico y el seguimiento del glaucoma, las enfermedades del nervio óptico y la retina, así como de alteraciones neurológicas relacionadas con el ictus, los tumores o la esclerosis múltiple.