La localidad de Escalona, en Toledo, enfrenta un desafío importante tras el derrumbe de la torre albarrana de su castillo. Este incidente, ocurrido el pasado sábado, ha llevado a la viceconsejera de Cultura, Carmen Teresa Olmedo, a anunciar acciones inmediatas para garantizar la seguridad y la estabilidad de esta y otras estructuras del emblemático monumento.
Detalles sobre el derrumbe de la torre
Olmedo, durante una rueda de prensa en la que se presentó el concierto con Lira del Cielo en la Catedral Primada, expresó su preocupación por el incidente: «El pasado sábado nos dimos un buen susto en Escalona con esa caída de la torre». La torre derrumbada, un añadido que data de los siglos XIV o XV, se encontraba sobre el inicio de un torreón del siglo XI.
Revisión inicial y próximas acciones
El domingo siguiente al derrumbe, técnicos de la Viceconsejería de Cultura, junto con expertos de la Delegación provincial y el arquitecto del Ayuntamiento de Escalona, realizaron una primera revisión de la situación. Olmedo indicó que «el lunes volvieron a ir ya con arqueólogos y demás técnicos para poder hacer un buen informe». Actualmente, se está elaborando dicho informe, aunque la viceconsejera adelantó que será necesario llevar a cabo acciones de limpieza y consolidación en la base árabe de la torre caída para evitar futuros problemas.
Actuaciones en otras torres
Además de la torre albarrana, Olmedo mencionó la necesidad de actuar en otra torre ubicada en la parte interior del castillo, que presenta «una fisura importante». Los técnicos deberán determinar la mejor forma de asegurar esta estructura. Asimismo, se prevé intervención en una tercera torre, conocida como la ‘Torre de las Cigüeñas’ o ‘Torre Cilíndrica’, que requerirá atención no directamente sobre la torre, sino en una oquedad que ha surgido en la muralla que la sostiene.
Colaboración entre administraciones para el futuro del castillo
Olmedo concluyó su intervención subrayando la importancia de encontrar una solución conjunta para el castillo de Escalona, que el Ayuntamiento adquirió hace aproximadamente 18 meses con el objetivo de devolverlo a la comunidad y desarrollar un proyecto que garantice su conservación. «Todo aquel patrimonio al que no se le da un uso al final acaba destruyéndose», afirmó la viceconsejera, instando a las administraciones a esperar el informe definitivo para planificar las acciones necesarias.
