La tenista española Sara Sorribes ha compartido sus reflexiones sobre su año de parón competitivo, un período que se extendió por más de siete meses y que marcó un cambio significativo en su vida. Este tiempo de pausa le ha permitido liderar al equipo nacional en la Billie Jean King Cup en su eliminatoria de clasificación frente a Eslovenia.
Reflexiones sobre el parón y la felicidad
Durante una entrevista con los medios oficiales de la Real Federación Española de Tenis (RFET), Sorribes destacó que «escucharse, entenderse y aceptarse» son aspectos esenciales que “seguramente todos” necesitamos. “Han sido meses totalmente diferentes a lo que estaba acostumbrada en mi vida y los he dedicado a hacer cosas que me apetecían. Es el camino que necesitaba para volver a ser feliz y todo eso me ha llevado a querer volver a jugar”, explicó la tenista de Castellón.
La necesidad de parar y reflexionar
Sorribes también enfatizó que detenerse no es un proceso que se consuma en un día. “Llevaba mucho tiempo sabiendo que lo estaba pasando mal dentro de la pista, que de esa manera yo no me veía. No entendía el tenis y el deporte así, pero tiras, tiras, tiras… aguantas. Llegó un punto en Bogotá, la semana antes de la Billie Jean King del año pasado, donde decidí que esto no podía continuar así. Mi cuerpo me lo manifestó de una manera muy fuerte, así que me escuché”, añadió.
Impacto en otras jugadoras
La tenista ha revelado que ha recibido mensajes de otras jugadoras que se han sentido identificadas con su experiencia. “Me sentí superentendida. De hecho, ha habido jugadoras que me han escrito: ‘Oye, estoy sintiendo esto, tiene algo que ver con lo tuyo’, y después han parado. También cuando volví a jugar, hubo alguna jugadora que me dijo: ‘Quiero hacer lo mismo que has hecho tú porque no puedo más’. Así que espero que a alguien le haya llegado un poquito”, comentó Sorribes.
La importancia del proceso interno
A pesar de que le «encantaría» que este proceso de reflexión fuera breve, Sorribes reconoce que «la cabeza, o el tema de mirar hacia adentro, no te lo acabas». Según ella, se requiere tiempo y apoyo profesional para lograr una comprensión profunda de uno mismo. “Vas rascando y ves ahí algo que no sabías ni que existía”, reflexionó.
Una nueva perspectiva de la vida
La tenista ha señalado que su visión de la élite ha cambiado. “Antes lo era todo prácticamente. Tenía mucha influencia en mí, en mi persona, en mi trato hacia mí misma. Ahora sigo teniendo una ilusión muy grande y muchas ganas de mejorar, pero desde otra perspectiva, desde otro punto que yo soy la Sara persona”, aseguró. Para ella, su vida ahora es más rica y variada que cuando soñaba con ser una estrella del tenis a los 18 o 20 años.
Recuerdos de Ostrava y la actualidad
Sobre su experiencia en el evento de Ostrava el año pasado, Sorribes recordó con emoción cómo fue un momento especial lleno de cariño. “Sinceramente, no estar en China fue la única semana que eché de menos de todo el año, mucho más que cualquier torneo individual”, resaltó la jugadora de la Vall d’Uixó.
Finalmente, Sorribes expresó su felicidad por estar de regreso y su deseo de contribuir al equipo. “Estoy superfeliz, supercontenta de estar aquí, de poderlo compartir y, ojalá, aportar un poquito al equipo. Pero seguro que lo que puedo aportar yo es menos de lo que ya me han aportado a mí, porque de verdad que estoy muy agradecida y feliz”, concluyó la tenista, en la antesala de su participación en la ciudad balneario de Portoroz, en la costa del Mar Adriático.
