La consejera de Igualdad, Sara Simón, ha manifestado su opinión sobre el burka, calificándolo como «un elemento que atenta directamente contra los derechos de las mujeres». Durante una rueda de prensa, Simón abogó por avanzar hacia una sociedad que prohíba cualquier símbolo que denigre a las mujeres, aunque cuestionó las intenciones de Vox al proponer esta prohibición.
La postura de Sara Simón sobre el burka
Simón se pronunció tras el rechazo del pleno del Congreso a la toma en consideración de la Ley Orgánica para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público, presentada por Vox con el objetivo de prohibir el velo integral en lugares públicos. La consejera subrayó que «deberíamos avanzar hacia una sociedad en cualquier lugar del mundo que, ante todo, defienda y proteja los derechos de las mujeres». A su juicio, esto implica «prohibir cualquier elemento que ejerza ese ocultamiento, esa invisibilización de las mujeres».
Críticas a Vox y la extrema derecha
Simón expresó su sorpresa ante el hecho de que sean grupos de extrema derecha quienes impulsen esta medida, comentando que sospecha que su objetivo «no es la justicia ni proteger los derechos de las mujeres», sino «seguir sembrando debates que no son reales». La consejera también hizo hincapié en que la extrema derecha, como Vox, tiende a culpar a las personas de otros países por la violencia hacia las mujeres, lo que considera una afirmación falsa que busca fomentar el racismo entre la población.
Medidas contra las concentraciones antiaborto
En otro orden de temas, Simón se refirió a la posibilidad de que el Ministerio de Igualdad establezca un perímetro de seguridad alrededor de las clínicas abortivas para evitar concentraciones antiaborto. La consejera confía en que el Ministerio les proporcionará «las herramientas para que podamos actuar» si es necesario.
Presión hacia las mujeres y derechos reproductivos
Respecto a las vigilias convocadas por el colectivo ’40 días por la vida’ frente a estas clínicas en varias ciudades de la región, Simón enfatizó que «es también un elemento de presión hacia las mujeres que hay que combatir». Aseguró que es fundamental contar con recursos para que no se produzcan situaciones de acoso que afecten la libertad de las mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo.
