El vicepresidente vicesecretario de Institucional del Partido Popular (PP) en Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres, ha alzado la voz para denunciar la «grave situación» que enfrenta la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Según sus palabras, se han perdido «al menos 35 millones de euros» del Programa de Desarrollo Rural 2014-2022, fondos que, advierte, tendrán que ser devueltos a la Unión Europea debido a su falta de ejecución en el plazo establecido.
Una cifra con impacto real
Lucas-Torres ha subrayado que esta cifra no es meramente «abstracta», sino que representa recursos fundamentales para la modernización de explotaciones, la incorporación de jóvenes agricultores, así como la innovación y competitividad en el medio rural. Esta información fue compartida por el PP en una nota de prensa.
Un fracaso político de gestión
El dirigente popular ha calificado este episodio como un claro «fracaso político de gestión». A su juicio, cuando Bruselas asigna recursos que no se ejecutan, la responsabilidad no recae en Europa ni en los profesionales del campo, sino en el gobierno regional.
Consecuencias de la pérdida de fondos
La pérdida de estos fondos, según Lucas-Torres, se traduce en menos inversiones, menos empleo, un menor relevo generacional y un futuro incierto para el medio rural. Además, criticó el contraste entre las exigencias administrativas impuestas a los beneficiarios de ayudas y la incapacidad del Gobierno regional para gestionar los recursos disponibles.
Demandas de responsabilidad
El parlamentario del PP ha anunciado que su partido ha registrado iniciativas en el ámbito parlamentario para que el Ejecutivo autonómico explique la situación, identifique a los responsables y establezca medidas que prevengan la repetición de estos episodios. Asimismo, exigirá responsabilidades políticas, considerando esta situación como una grave negligencia en la gestión de los fondos europeos destinados al medio rural.
La situación del sector agrario
Lucas-Torres ha enfatizado que cuando se pierde dinero destinado al campo, se pierden empleos y oportunidades para las nuevas generaciones, lo que compromete el futuro de la región. «Castilla-La Mancha no puede permitirse un gobierno que deja escapar ayudas mientras agricultores y ganaderos luchan cada día por salir adelante», manifestó.
Cuestionamientos al consejero
El vicepresidente de las Cortes ha cuestionado si el consejero Julián Martínez Lizán «puede dormir tranquilo» ante la crítica situación que se vive en su departamento. Además, resaltó que el sector agrario regional enfrenta uno de sus momentos más complicados, con agricultores y ganaderos «hartos de burocracia», lidiando con problemas de agua, recortes en la PAC, y daños de fauna cinegética en 364 zonas declaradas de emergencia, sin que la Junta active el plan de emergencia solicitado.
Inestabilidad en la dirección de la consejería
Lucas-Torres ha señalado que la situación actual no es un problema puntual, sino estructural, recordando que en poco más de un año han dimitido dos secretarios generales, el director general de Ganadería y la viceconsejera responsable de la gestión de fondos europeos, todos ellos funcionarios con amplia experiencia en normativa comunitaria. «Cuando todos los técnicos con experiencia se marchan, el problema no son ellos, sino quien dirige políticamente la Consejería», advirtió, alertando que esta inestabilidad en puestos clave pone en riesgo la gestión de miles de millones de euros provenientes de la PAC, Feader y Feaga.
