El grupo madrileño Rufus T. Firefly continúa su gira ‘Todas las cosas buenas’, la cual les está llevando a diferentes ciudades de España, incluyendo paradas en Guadalajara, Toledo y Ciudad Real. En una reciente entrevista, el vocalista y guitarrista Víctor Cabezuelo compartió sus reflexiones sobre el futuro de la banda y su interés por explorar sonoridades inspiradas en el jazz clásico.
Reflexiones sobre nuevos discos
Durante su conversación con Europa Press, Cabezuelo expresó que, en la actualidad, están sumergidos en una amplia variedad musical, con «los ojos muy abiertos» para captar nuevas ideas y definir el camino para futuras composiciones. «Tengo algunas cosas que me apetecen mucho hacer, que se acercan un poco más a la sonoridad de muchos discos de jazz antiguos, respecto a cómo suenan las baterías y el tipo de arreglos que hay ahí», comentó el artista.
Sin embargo, el músico también advirtió que el próximo disco podría no tener relación con esta influencia dentro de dos años o cuando finalmente se publique. «No será jazz en ningún caso, porque no somos tan buenos. Pero sí que hay una sonoridad que a mí me gusta mucho. Me encanta el sonido natural de las baterías del jazz clásico, que parece que están tocando en esta habitación cuando pones un vinilo», añadió Cabezuelo.
El proceso de composición
El proceso creativo de Rufus T. Firefly comienza con ideas «muy básicas» que tanto Cabezuelo como Julia Martín-Maestro, la otra mitad de la banda, van compartiendo con el resto del grupo. «Es un proceso muy largo», explicó. El cantante reflexionó sobre la naturaleza de la creación musical, señalando que «hay mucha gente que dice que las canciones no se acaban, se abandonan. No sé cuándo empiezo ni cuándo acabo».
El mismo enfoque aplica a las letras de sus canciones: «Escribo lo que se me ocurre y luego busco entre esas ideas. A veces, una frase me inspira para crear una canción o extraigo un fragmento para un estribillo».
El éxito de ‘Todas las cosas buenas’
Al hablar de ‘Todas las cosas buenas’, Cabezuelo reveló que antes de su lanzamiento, la banda ya se sentía satisfecha con el material, considerando que contenía «muchas cosas interesantes que contar» y que representaba su sentir. «Para nosotros, antes de que saliera ya había como una pequeña victoria, aunque sea a nivel compositivo», afirmó.
Desde su publicación, la esencia del disco ha evolucionado, volviéndose «un poco más desatada». Las reacciones del público durante los conciertos han revelado que ciertas partes de las canciones resuenan especialmente bien, lo que ha llevado a la banda a potenciar esas secciones en sus presentaciones en vivo.
Conexión emocional en los directos
Cabezuelo y el resto de la banda han notado que los conciertos están siendo «muy emocionantes», con un público que parece conectar con ellos de una manera más intensa. «Es algo muy bonito que está pasando en los directos, algo que antes habíamos sentido, pero esta vez es mucho más fuerte», comentó.
El cantante también destacó que el álbum ha superado sus expectativas, especialmente en el ámbito musical. «Nos ha sorprendido mucho el recibimiento en diversas listas y el apoyo de la gente. Sin embargo, no solemos fijarnos demasiadas expectativas porque no somos un grupo que se plantee objetivos claros».
Un mensaje de esperanza
El trabajo está escrito desde un «punto de vista muy personal», reflejando las relaciones de Cabezuelo con sus amigos y seres queridos. «He visto cómo han estado conmigo en momentos difíciles, y aunque estemos en la misma situación, quiero darles un mensaje de esperanza», expresó.
A pesar de las dificultades del mundo actual, Cabezuelo considera que ‘Todas las cosas buenas’ tiene un tono positivo. «Es un mensaje sencillo y honesto que busca alentar a alguien muy querido», concluyó, reiterando su intención de transmitir un mensaje de ánimo a través de su música.