El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha expresado su rechazo al nuevo modelo de financiación autonómica presentado por el Gobierno de Pedro Sánchez, afirmando que «no es bueno para Castilla-La Mancha ni es bueno para España». Además, ha reiterado el compromiso del Partido Popular de oponerse a esta propuesta «con nuestros votos, en todas y cada una de las cámaras».
Paco Núñez critica la propuesta en La Coruña
Estas declaraciones se han producido en La Coruña, donde Núñez está participando en la Interparlamentaria del PP. Durante su intervención, afirmó que el Partido Popular se mantiene «con una unidad total desde el presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, hasta el último dirigente territorial», en su rechazo a un modelo que, según él, «privilegia al separatismo catalán y perjudica gravemente a Castilla-La Mancha».
Unidad frente al PSOE
Núñez destacó la cohesión del Partido Popular, afirmando que «estamos unidos, todos a una, frente a un PSOE que está demostrando ruptura y división interna». Esta afirmación fue comunicada por el PP a través de un comunicado oficial.
Críticas a la actitud del PSOE
El líder popular también criticó la postura del PSOE, señalando que algunos de sus dirigentes dicen estar en contra del modelo, pero que eventualmente lo votarán, mientras que otros lo defienden sin reservas y exigen el apartamiento de quienes discrepan. Además, mencionó a otros que adoptan una «equidistancia cómoda», todos ellos más preocupados por los intereses del partido y las próximas elecciones que por el bienestar de los ciudadanos.
Defensa de los intereses de Castilla-La Mancha
Núñez subrayó la necesidad de proporcionar estabilidad y unidad a los ciudadanos, asegurando que el Partido Popular «piensa en España y en Castilla-La Mancha por encima de cualquier interés partidista». También enfatizó que «no puede ser que los intereses del PSOE estén por encima de los intereses de España y de Castilla-La Mancha».
Finalmente, anunció que el PP defenderá la igualdad entre los españoles, la solidaridad entre territorios y una financiación justa que no perjudique a Castilla-La Mancha. «Nuestra tierra necesita dirigentes políticos que piensen en los españoles y en los castellanomanchegos, no en contentar a los socios separatistas para mantenerse en el poder», concluyó Núñez.