La Comisión Ejecutiva Regional del Programa de Fomento de Empleo Agrario (Profea) ha dado luz verde este miércoles a la distribución de fondos para el Plan de Empleo en Zonas Rurales Deprimidas (PEZRD) para el año 2026. Esta decisión se llevó a cabo en la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha y contempla una asignación total de 12.219.023,85 euros, lo que permitirá la contratación de más de 2.000 trabajadores en aproximadamente 300 municipios de la región.
Distribución de los fondos por provincias
Según el acuerdo adoptado, la distribución de los fondos se realizará siguiendo criterios objetivos, transparentes y equitativos. Esto garantiza que la asignación responda a la realidad del empleo agrario en cada territorio.
La provincia de Albacete será la más beneficiada, recibiendo más de 3,2 millones de euros para la contratación de 543 personas. Ciudad Real obtendrá más de 5,1 millones, lo que permitirá 867 contratos. Por su parte, Cuenca recibirá más de 1,7 millones para llevar a cabo 294 contrataciones.
Guadalajara, aunque con una cifra menor, recibirá más de 23.000 euros para cuatro contratos, mientras que Toledo contará con más de dos millones de euros para 355 contrataciones.
Impacto del Profea en el empleo agrario
Desde la Delegación del Gobierno destacan que el Profea se está consolidando como una herramienta fundamental para combatir el desempleo agrario y fomentar la fijación de población en el medio rural. Los datos revelan que el paro agrario en Castilla-La Mancha ha disminuido notablemente en los últimos años, con una reducción superior al 62% desde 2018, lo que indica una evolución positiva y sostenida en el empleo dentro del sector.
Asimismo, subrayan que el esfuerzo inversor del Gobierno de España, a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), ha amplificado el impacto del programa en la región. La inversión por persona desempleada agraria ha más que triplicado su valor, pasando de 769,08 euros en 2018 a más de 2.600 euros en 2026, reflejando así un firme compromiso con el empleo y el desarrollo rural.
Este aumento en la financiación ha permitido mejorar la calidad del empleo generado, cubriendo los costos salariales y de Seguridad Social de los trabajadores contratados por los ayuntamientos.
Un instrumento clave para el desarrollo territorial
El Plan de Empleo en Zonas Rurales Deprimidas, desarrollado en colaboración con las entidades locales, tiene como objetivo impulsar proyectos que favorezcan el desarrollo económico y social de los municipios, al mismo tiempo que ofrece oportunidades laborales a las personas del sector agrario.
La reunión en la que se aprobó la distribución de fondos contó con la participación del delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, así como representantes del SEPE, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Tesorería General de la Seguridad Social, organizaciones agrarias como Asaja y UPA, sindicatos como CCOO y UGT, la Confederación Regional de Empresarios y la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha.
