El capitán de la selección de Irán, Mehdi Taremi, expresó que la «alegría» que debería acompañar al equipo por su participación en el Mundial se ha visto «empañada» por la complicada situación política que rodea su presencia en el torneo, lo cual «socava» el mensaje de «paz» promovido por la FIFA.
La tensión en el Mundial de Irán
Durante una rueda de prensa previa al encuentro contra Nueva Zelanda, Taremi afirmó: «Por supuesto que hemos sentido la tensión desde el momento en que llegamos a este Mundial. No estamos viviendo la misma experiencia maravillosa de paz y alegría que en anteriores Mundiales. Pero sé que no solo nos ha pasado a nosotros; varios países han tenido problemas con los visados y cambios en los campos de entrenamiento. Ya había tensión incluso antes de llegar».
Incertidumbre por el conflicto bélico
La participación de Irán en esta fase final del Mundial ha estado en entredicho desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel y el país asiático. En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a afirmar que «la vida y la seguridad» del equipo podrían estar en peligro si asistían al torneo.
Problemas con los visados
Para evitar dificultades con los visados, la selección iraní trasladó su base de entrenamiento a Tijuana, México. Sin embargo, 11 miembros del cuerpo técnico no obtuvieron el visado estadounidense necesario para cruzar la frontera y asistir a los partidos del equipo.
Experiencias diferentes en el Mundial
Irán llegó a Los Ángeles el pasado domingo, y Taremi admitió que la experiencia actual dista mucho de las vividas en los Mundiales de 2018 y 2022. «No solo Irán se ha visto afectado, también lo han estado otros, incluidos los árbitros», comentó, refiriéndose al árbitro somalí Omar Artan, quien también tuvo problemas con su visado.
El mensaje de unidad del equipo
El capitán agregó: «Este tipo de tensión socava esa alegría y socava el mensaje de la FIFA, que es que el fútbol trae la paz. Creo que este Mundial podría haber ofrecido un ambiente mejor del que ha habido. Pero espero que en el futuro sea mejor para todos los aficionados, independientemente del equipo al que apoyen en el Mundial». Taremi lamentó que su experiencia esté «empañada» por la tensión política.
Desafíos en Los Ángeles
A pesar de que Los Ángeles cuenta con una gran comunidad de expatriados iraníes, se anticipa que el equipo enfrentará hostilidad durante el partido programado para este lunes, que se disputará en la madrugada del martes (03:00) en España. De hecho, se reportaron manifestantes en el hotel donde se concentró el equipo antes del encuentro.
Compromiso con el pueblo iraní
En sus declaraciones, Taremi destacó: «Jugamos para todos los iraníes. En todos los países, la gente tiene opiniones diferentes y, como futbolistas, estamos aquí para unir a la gente, independientemente de dónde vivan. Todo el mundo tiene derecho a su propia opinión y la respetamos. Estamos aquí para llevar alegría al pueblo iraní. No nos metemos en política, estamos aquí para jugar al fútbol».
Preparativos del seleccionador
Por su parte, el seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, reconoció que la preparación para el Mundial no ha sido la ideal. «El fútbol tiene sus propios planes y estrategias, y necesitamos una buena planificación para participar en esto. Nuestra concentración se cambió dos veces, primero en Estados Unidos y luego nos trasladaron a México. Por supuesto que eso nos afecta», lamentó.
Optimismo ante la adversidad
Finalmente, Ghalenoei agradeció al pueblo de México, señalando: «Los iraníes estamos acostumbrados a sacar oportunidades de las dificultades, y no pienso en otra cosa que en llevar alegría a nuestro pueblo; el resto está en manos de Dios. Si Dios quiere, sé que nuestros jugadores están decididos a dar lo mejor de sí mismos».
