Jorge Garbajosa, presidente de FIBA Europa y exdirigente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), ha compartido su visión sobre su trayectoria en el baloncesto y su transición a un nuevo rol en el ámbito europeo. Asegura que, aunque siente nostalgia por su tiempo en la FEB, su decisión de unirse a FIBA fue acertada, ya que sentía que sus «fuerzas e ideas» estaban «agotadas». Garbajosa se mostró optimista sobre su papel actual, destacando su enfoque constructivo en la resolución de conflictos.
Recuerdos de ‘La Familia’
Durante los Desayunos Deportivos de Europa Press, Garbajosa expresó su aprecio por las relaciones personales que formó en la FEB. «Sí echo de menos a ‘La Familia’, pero sobre todo por las relaciones personales que se crearon. Nunca he estado tanto tiempo en ningún sitio y el cuerpo me pedía cambiar», comentó. El presidente de FIBA Europa se ha ido involucrando cada vez más en el proyecto de la organización internacional, sintiendo que era parte de él y deseando contribuir significativamente.
Compromiso con el baloncesto europeo
El dirigente también recordó su promesa de visitar los 50 países de Europa, asegurando que le faltan solo tres para completar su objetivo. Esta experiencia le ha permitido entender mejor los diversos problemas que enfrenta el baloncesto en el continente. Garbajosa ha adoptado un liderazgo «colaborativo» en una FIBA que considera «muy bien organizada». «Traté de aunar y poner mi pasión por el deporte y la gestión», añadió.
Logros en la FEB y la visión futura
Garbajosa ha liderado la FEB durante casi ocho años, impulsando las categorías inferiores y promoviendo el baloncesto femenino. «Sabía que iba a ser un reto muy exigente. He logrado algo histórico, como que la selección masculina fuese la número uno del ranking FIBA», subrayó. Su objetivo siempre ha sido exportar ese modelo de trabajo a Europa y se siente orgulloso de los progresos realizados.
Un vínculo inquebrantable con España
El madrileño recordó su conexión con la selección, enfatizando que su equipo siempre ha sido el equipo nacional. «No me olvido ni de quién soy ni de dónde vengo. Siempre he dicho que mi equipo era la selección y que nada me hacía más feliz que jugar con ella cada verano», afirmó. Aunque ha sido abordado sobre la posibilidad de presidir la ACB, Garbajosa dejó claro que está contento donde se encuentra actualmente.
Apoyo al baloncesto femenino
Garbajosa también mostró su disposición para apoyar a Elisa Aguilar, su sucesora en la FEB, y destacó el éxito del baloncesto femenino español, que ha tenido un gran año, incluyendo una medalla de plata en el Eurobasket. «El baloncesto femenino español va a seguir siendo un referente», aseguró.
Reflexiones sobre el baloncesto masculino
Sobre la situación del baloncesto masculino, el exjugador mencionó que, tras años de éxito con figuras como Rudy Fernández, ahora el equipo necesita tiempo para renovarse. Sin embargo, expresó su optimismo por el futuro, citando el oro logrado por la Sub-18 como una señal positiva.
Colaboración y espíritu constructivo
A pesar de reconocer que a veces discute con Andreas Zagklis, secretario general de la FIBA, Garbajosa enfatizó que siempre lo hacen «cara a cara, de manera leal y siempre pensando en el baloncesto». Resaltó la importancia de un «espíritu constructivo» en la gestión del baloncesto, donde cada parte tiene un papel crucial en su desarrollo.
Protección del jugador
Finalmente, Garbajosa destacó la necesidad de cuidar a los jugadores y señaló que, mientras algunos organismos aumentan el número de partidos, la FIBA trabaja en la dirección opuesta. «Los datos son elocuentes y esto lo hacemos porque trabajamos de la mano de los clubes», concluyó.