El delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha presentado este viernes un análisis del clima invernal del periodo 2025-2026, acompañado por Luis María Bañón, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la región. Este informe revela aspectos significativos sobre las condiciones climáticas experimentadas durante el invierno.
Un invierno cálido y lluvioso
Sabrido ha caracterizado el invierno como «muy cálido, muy lluvioso y muy ventoso». Según los datos, este trimestre se posiciona como el noveno invierno más cálido y el octavo más lluvioso en los últimos 65 años, con un notable número de episodios de viento, tal como se detalla en la nota de prensa de la Delegación del Gobierno.
Contexto de cambio climático
El delegado también ha hecho hincapié en el contexto del cambio climático que rodea estas cifras. «Los datos sobre borrascas y temperaturas muestran con claridad que estamos evolucionando hacia un cambio climático», ha afirmado Sabrido, quien resaltó la importancia de la concienciación y la implementación de medidas preventivas.
El papel de la Aemet en la gestión de emergencias
Sabrido ha subrayado la relevancia de la Agencia Estatal de Meteorología como entidad clave en la prevención y gestión de emergencias. «Los informes, predicciones y sistemas de aviso de la Aemet son herramientas esenciales para anticiparnos a los riesgos y proteger a la ciudadanía», ha declarado. Además, ha reconocido la labor de los técnicos y profesionales de la Aemet, cuyo trabajo es fundamental para entender mejor la evolución del clima y tomar decisiones informadas basadas en la evidencia científica.
Borrascas y viento en el invierno
Por su parte, Luis María Bañón, delegado territorial de la Aemet, ha señalado que el invierno estuvo marcado por una serie de borrascas y numerosos episodios de viento, lo que contribuyó significativamente a las elevadas precipitaciones registradas durante este periodo.
Temperaturas y viento fuerte
A pesar de la percepción general, Bañón ha enfatizado que se trató de un invierno claramente cálido. «Hemos tenido un invierno muy lluvioso, muy ventoso y muy borrascoso, con temperaturas muy elevadas», ha comentado. Además, ha destacado que se registraron largos episodios de viento fuerte, con 11 días consecutivos de viento intenso a partir del 9 de enero, seguidos de otros 10 días en febrero, además de un nuevo episodio a mediados de ese mes.
En algunas estaciones, como Los Llanos o Chinchilla, el viento medio en diez minutos superó los 70 kilómetros por hora, con rachas que alcanzaron más de 100 kilómetros por hora, lo que evidencia la severidad de estos fenómenos meteorológicos.
Perspectivas para la primavera
En cuanto a la previsión para los próximos meses, Bañón ha anticipado una mayor probabilidad de que la primavera sea cálida en Castilla-La Mancha, aunque ha matizado que esto no resulta sorprendente, dado que las últimas primaveras también han sido cálidas.
Datos del informe climatológico
Finalmente, se presentaron los datos del informe climatológico elaborado por la Aemet, que confirma que el invierno tuvo un carácter muy cálido, con una temperatura media de 6,9 ºC, aproximadamente un grado por encima de lo habitual, colocándose entre los inviernos más cálidos de las últimas décadas. En términos de precipitaciones, el trimestre fue muy húmedo, con una media regional cercana a 238 litros por metro cuadrado, lo que representa alrededor del 180 % de la precipitación normal.
