La Federación Empresarial Toledana (Fedeto) ha expresado su preocupación por lo que consideran un «cambio en la acción sindical» en Castilla-La Mancha, el cual se manifiesta a través de un aumento de la «violencia» en las negociaciones. Aseguran que no están dispuestos a sentarse a negociar con personas que presenten actitudes agresivas.
Declaraciones de Fedeto sobre la violencia en las negociaciones
En una reciente entrevista con Europa Press, el presidente de Fedeto, Javier de Antonio Arribas, junto al secretario general, Manuel Madruga, han destacado que el cambio en la postura de los sindicatos se percibe «en un doble sentido». Según Madruga, esto se refiere tanto a la violencia como a las reivindicaciones planteadas por los sindicatos.
El secretario general de Fedeto ha hecho hincapié en incidentes de agresividad que se han producido durante las negociaciones en el sector del metal en Ciudad Real. En una reunión con representantes sindicales, la directora del departamento jurídico de Fedeto fue objeto de insultos. «No podemos permitir que el sector empresarial que se sienta en estas mesas esté amedrentado y tenga miedo a las repercusiones de la negociación colectiva», afirmó Madruga.
Ante estos hechos, la Asamblea General de Fedeto decidió no negociar con individuos que hayan mostrado comportamientos violentos. «Esas personas no se sentarán en la mesa de negociación y, si es necesario, seremos nosotros quienes no nos sentemos», advirtió el secretario general de la organización.
Críticas a la instrumentalización de la Inspección de Trabajo
Madruga también criticó la «instrumentalización» de la Inspección de Trabajo por parte de los sindicatos. Aseguró que cada vez que se llevan a cabo procesos electorales en las empresas, se registran numerosas solicitudes de intervención inspectora. «Esto no puede ser tolerado, pues quiebra el principio de buena fe que debe regir el diálogo social», argumentó.
Por su parte, Javier de Antonio subrayó que, aunque su función es reunirse con los sindicatos para negociar, no lo hará «con aquellos que han demostrado comportamientos inadecuados». Esta decisión, según él, no responde únicamente a la dirección de la organización, sino que es el resultado de un consenso en la Asamblea.
Expectativas económicas positivas en Toledo
En otro orden de cosas, los líderes de Fedeto se mostraron optimistas respecto a las expectativas económicas de la provincia. «Nuestra fortaleza en comercio exterior y exportaciones es notable, y nuestras empresas, a pesar de enfrentar crisis globales, demuestran una gran resiliencia», comentó Madruga.
El secretario general recordó que Toledo representa el 33% de la economía de Castilla-La Mancha, lo que también implica un 33% del empleo generado en la región. Destacó que la situación es favorable, ya que «aquí existe un diálogo social», lo que ha permitido adoptar medidas «en tiempo récord» que ayudan a las empresas a adaptarse a situaciones de crisis.
La importancia de la infraestructura y la inversión
Javier de Antonio subrayó la situación privilegiada de Toledo, resaltando que los flujos económicos dependen en gran medida de la población de la zona. La cercanía a Madrid, con casi 7 millones de habitantes, puede beneficiar a la provincia. Sin embargo, advirtió que los resultados económicos también dependen de la calidad de las infraestructuras, donde aún hay áreas por mejorar.
En este sentido, hizo un llamado a impulsar el ferrocarril, ya que «la situación es urgente», dado el creciente tráfico de mercancías, especialmente con el puerto de Sines, que se perfila como uno de los más importantes de Europa.
El papel de la formación en el empleo
Por último, Javier de Antonio destacó la relevancia de la formación para el empleo, considerándola «fundamental». A través del departamento de formación de Fedeto, cada año se capacita a cerca de 5,000 personas, lo que contribuye significativamente al desarrollo del sector empresarial en la provincia.
