La reciente circular emitida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha desatado la inquietud de las empresas de Castilla-La Mancha. Este documento, presentado ante el Consejo de Estado, aborda la retribución de las redes eléctricas y sugiere un enfoque que podría perjudicar seriamente la electrificación y el desarrollo industrial, especialmente en las áreas rurales de la región.
Preocupaciones de las empresas castellanomanchegas
Según la patronal, la circular establece condiciones que están «alejadas de las establecidas en los países del entorno». Esta situación podría traducirse en una «pérdida de competitividad» para España en un ámbito tan crucial como son las infraestructuras energéticas, lo que impactaría negativamente en las inversiones empresariales al no garantizar la viabilidad por la falta de energía.
Asimismo, se denuncia que este modelo prioriza el desarrollo en zonas con alta concentración urbana o industrial, dejando a territorios con mayor dispersión, como Castilla-La Mancha, en una posición desfavorecida. Esta tendencia ya se está sintiendo, con empresas que enfrentan dificultades para acceder a capital y una disminución en la inversión justo cuando se requiere un gran despliegue de infraestructura eléctrica.
Incremento necesario en las inversiones
Las estimaciones indican que es necesario aumentar en un 70% las inversiones en redes entre 2025 y 2027 para asegurar el suministro energético que demanda la industria, facilitar la descarbonización y atender las nuevas necesidades de almacenamiento de datos. Estos sectores representan una oportunidad significativa para la región.
Estas cifras coinciden con las recomendaciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que propone elevar los límites de inversión en un 62% para anticipar la electrificación de los sectores productivos. De esta manera, se busca evitar un deterioro en la calidad del servicio y una brecha tanto energética como social en regiones como Castilla-La Mancha.
Declaraciones de la patronal
La patronal subraya que el progreso de las zonas rurales en España solo será posible con una electrificación completa. «Sin una infraestructura eléctrica de garantía, la actividad económica no puede desarrollarse, lo que es fundamental para la creación de riqueza y empleo, especialmente en comunidades con un alto porcentaje de zonas rurales», afirman.
Documento conjunto en oposición a la CNMC
Organizaciones como Cecam y Cooperativas Agro-alimentarias han firmado un documento en contra de las nuevas regulaciones propuestas por la CNMC. En este texto, que cuenta con el respaldo de más de cincuenta entidades a nivel nacional, se solicita a la CNMC que considere la necesidad de garantizar una operación eficiente de las redes, manteniendo la seguridad y la calidad del servicio, así como evitar recortes que puedan comprometer la fiabilidad y continuidad del suministro eléctrico.
Las entidades también piden asegurar que se atiendan todas las solicitudes de conexión a la red y que se ejecuten las inversiones necesarias incluidas en la planificación, valorando el impacto de sus decisiones en el desarrollo económico del país.
Impacto en las zonas rurales
El sector energético industrial de Castilla-La Mancha ha expresado que la reciente circular de la CNMC «enciende las alarmas». Esta normativa podría comprometer la electrificación y el desarrollo industrial en áreas rurales, estableciendo una tasa de retribución financiera del 6,58%, que es considerablemente inferior a la media europea. Este cambio podría acarrear un recorte anual de unos 650 millones de euros en la retribución a las empresas distribuidoras.
Si el Gobierno de España decide implementar esta instrucción, «se abriría una profunda brecha territorial». Este nuevo esquema de retribución discrimina a las comunidades autónomas rurales como Castilla-La Mancha, donde la baja densidad de población y los altos costos de extensión de la red suponen un desafío significativo.
Consecuencias de la falta de inversión
Voces del sector advierten que «sin redes modernas no habrá fábricas, ni centros de datos, ni nuevas viviendas». Sin industria ni empleo, se dificultará la fijación de población en los municipios rurales de Castilla-La Mancha. Con estas nuevas reglas, la CNMC «limita la inversión en las áreas donde la conexión resulta más costosa», lo que podría dar lugar a una brecha energética y social en regiones amplias como Castilla-La Mancha.
Aelec manifiesta su preocupación
Aelec, la asociación que agrupa a las grandes eléctricas, como Iberdrola, Endesa y EDP España, ya había expresado la semana pasada «su profunda preocupación» por esta situación.