La hermosa región del Alentejo en Portugal, situada a orillas del río Tajo, se prepara para recibir su famosa vuelta ciclista del 25 al 29 de marzo. Este destino es un auténtico paraíso tanto para los aficionados al BTT como para aquellos que disfrutan de las caminatas a través de sus caminos, rodeados de campos donde pastan vacas, ovejas y cerdos, muy cerca del ‘balcón’ atlántico.
Características de la región del Alentejo
Con una población que apenas supera los 760.000 habitantes, el Alentejo es la región menos poblada de Portugal. Destaca por sus rutas senderistas que forman parte de la Ruta Vicentina, un camino histórico que ofrece vistas de una de las costas mejor conservadas de Europa, así como tramos de interior que albergan numerosos espacios protegidos.
Un refugio de paz
“Es un entorno en el que encontrar la paz y desconectar del ruido que nos consume en la ciudad”, comenta un empresario madrileño mientras disfruta de su café en Herdade Do Touril, una finca rústica transformada en hotel rural. Este alojamiento, que ofrece casas encaladas construidas en 1825, se encuentra a solo un kilómetro de acantilados donde se puede admirar un atardecer impresionante.
Rutas y localidades
El recorrido a lo largo de la costa está marcado por estacas de madera que guían a los caminantes entre la flora silvestre, con etapas que no superan los 25 kilómetros. En su trayecto, se cruzan pintorescas localidades como Odemira, famosa por su cerámica, y el Sendero de los Pescadores, que serpentea por el accidentado relieve costero.
Sabores del Alentejo
En la costa, los caminos llevan a los alentejanos hasta pequeños pueblos pesqueros como Vila Nova de Milfontes, conocido por su leyenda de ‘mil fuentes’ de aguas subterráneas. Aquí, los viajeros no pueden perderse la oportunidad de degustar el bacalao o el cabrito, acompañados de una amplia selección de vinos en la Tasca do Celso. Zambujeira do Mar es otro lugar ideal para pasar la noche y disfrutar de una deliciosa gastronomía casera.
La Ruta Vicentina y el Camino de Santiago
Los caminantes que busquen una nueva aventura deben saber que la Ruta Vicentina forma parte del Camino de Santiago de Alentejo y Ribatejo. Además, existen otros tres itinerarios alternativos que se adentran en el interior de la región. Estos caminos son ideales para escapar del bullicio urbano, con paradas en lugares de interés histórico y cultural como Évora, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y Portalegre, rodeada por la sierra de São Mamede, donde los colores de los robles, castaños, alcornoques y encinas varían con las estaciones.
Red TransAlentejo: una ruta para cada caminante
La Red TransAlentejo conecta toda la región y ofrece diversas opciones para el senderismo, adaptándose a las necesidades de cada viajero. Con trayectos que van de 8 a 20 kilómetros, los itinerarios permiten descubrir hasta 47 municipios alentejanos, brindando la oportunidad de sumergirse en un entorno cautivador que invita a la reflexión.
Rutas llenas de historia
Las rutas del TransAlentejo atraviesan viñedos, monumentos prehistóricos como el Cromlech de Almendres y localidades con una rica tradición artesanal, como Nisa o Arraiolos. Del 10 al 20 de octubre, se lleva a cabo el Alentejo Walking Festival, donde los excursionistas pueden disfrutar de la naturaleza y el patrimonio regional.
Paraíso para el ciclista
Además del Camino Histórico que une el vibrante interior con la costa alentejana, existen rutas que parten de los Centros de Ciclismo en la región. Localizados en Arronches y Castelo de Vide/Marvão, estos centros ofrecen vestuarios y servicios para facilitar la aventura sobre dos ruedas.
Rutas ciclistas diversas
La red de caminos de los siete centros de Alentejo incluye recorridos señalizados para practicar ciclismo de carretera, enduro, gravel y campo a través. Tras un día de pedaleo, los ciclistas pueden reponer energías con platos típicos como migas, cerdo o estofado de borrego, acompañados de un buen vino alentejano.
Una de las rutas destacadas es la ciclista de San Mamede, que abarca 181 kilómetros de carreteras asfaltadas y senderos, apta para bicicletas de cicloturismo, montaña o gravel. Otras rutas incluyen la Sierra de Ossa y el Bajo Alentejo, donde en otoño el paisaje se tiñe de los colores de las hojas de los castaños.
La gran Ruta de la Costa Atlántica
En el Alentejo también se puede disfrutar de un tramo de la gran Ruta de la Costa Atlántica, un recorrido transeuropeo de larga distancia que va desde Noruega hasta Portugal, pasando por lugares como Comporta, Sines o Carvalhal. Este trayecto permite descubrir la riqueza de la fauna y flora de las zonas costeras, atravesando lagos, parques y reservas naturales, mientras se navega por tramos arenosos y se enfrentan las fuertes corrientes del océano.
