La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, se pronunció este martes sobre la situación de abastecimiento de agua potable en Atienza, un municipio de Guadalajara que enfrenta dificultades desde finales de diciembre. Gómez aseguró que, hasta el momento, no han recibido una solicitud formal por parte del Ayuntamiento para abordar este problema, aunque se mostró dispuesta a colaborar si se les requiere.
La falta de solicitudes para solucionar el problema
Gómez explicó que su departamento solo puede actuar si los municipios solicitan convenios para el sistema de abastecimiento con la empresa Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, o si requieren obras de urgencia a través de la Agencia del Agua. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ninguna petición formal del Ayuntamiento de Atienza al Gobierno regional.
Apoyo de la Diputación de Guadalajara
La consejera también mencionó que la Diputación de Guadalajara está evaluando posibles formas de asistencia para resolver la crisis de agua, aunque reiteró que «a día de hoy» no existe ninguna solicitud oficial del Ayuntamiento.
La avería en el pozo principal
El alcalde de Atienza, Pedro Loranca, explicó que la raíz del problema radica en una «grave avería» en el pozo principal de abastecimiento, conocido como el pozo de Portacaballos de Fuera la Villa, que ha estado en funcionamiento durante más de 30 años. Durante la sustitución de una bomba defectuosa, se produjo un accidente que provocó el desplome de la nueva bomba y aproximadamente 90 metros de tubería, dejando el pozo inutilizable a más de 100 metros de profundidad.
Uso de un pozo secundario
Debido a esta situación, el Ayuntamiento se vio forzado a recurrir a un pozo secundario, que se encontraba casi en desuso. Sin embargo, tras los análisis realizados por Sanidad, se determinó que el agua de esta captación no es apta para el consumo humano, lo que limita su uso a aplicaciones no consumptivas, como duchas, pero no para beber o cocinar.
Impacto en la población y la economía local
Desde finales de diciembre, el suministro de agua potable mediante garrafas es la única opción para entre 250 y 400 habitantes, dependiendo de la época del año. La Diputación ha estado colaborando en la distribución de agua, lo que ha ayudado a evitar problemas de cantidad, aunque el acceso sigue siendo un desafío, especialmente para personas mayores o sin medios de transporte. Esta falta de agua potable también está impactando negativamente en la actividad económica del municipio.
Recomendaciones para la legalización del manantial
La Diputación de Guadalajara ha aconsejado al Ayuntamiento que inicie los trámites necesarios para la legalización del manantial y los dos sondeos que actualmente suministran agua a la población. Este proceso debe ser gestionado directamente por el Ayuntamiento con la Confederación Hidrográfica del Tajo, que emitirá la autorización administrativa una vez verificado que el agua cumple con los criterios de calidad para el consumo humano.
Medidas temporales y próximos pasos
Como medida complementaria y temporal, la Diputación ha recomendado restablecer el agua corriente para usos domésticos a través del depósito municipal, utilizando solo aquellas captaciones que no superen los niveles permitidos de arsénico. Además, la Diputación continúa con el proceso de licitación para contratar a una empresa especializada que intente rescatar la bomba atrapada en el fondo del pozo principal y se ha comprometido a revisar el estado de la red de abastecimiento.